•   Tegucigalpa, Honduras  |
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  • ACAN-EFE

La causa del incendio de la Granja Penal hondureña de Comayagua, el pasado día 14 que ha dejado 360 muertos, "fue accidental", confirmaron hoy en Tegucigalpa expertos de la Agencia de Bebidas Alcohólicas, Tabaco y Armas de Fuego (ATF, sigla en inglés) de Estados Unidos.

El Equipo de Respuesta Internacional (IRT) de la ATF concluyó su investigación con autoridades hondureñas del Ministerio Público y el Cuerpo de Bomberos, y "ha determinado que la causa del incendio fue accidental", según un comunicado de la Embajada de EE.UU. en Tegucigalpa.

"En base a los hallazgos de la IRT, la causa del fuego se cree haber sido una llama abierta (el origen del cual podría incluirse, pero no se limita a, un cigarro, un encendedor, fósforos, etc.), aunque la fuente real de la ignición no fue recuperada", subraya la nota de prensa.

También señala que el fuego habría iniciado en la zona superior de dos literas en la cuarta columna, a lo largo del área occidental del módulo seis de la prisión, lo cual encendió los materiales inflamables cercanos.

Horas antes, el fiscal general del Estado, Luis Rubí, había dicho a un canal de la televisión local, citando información que le habían proporcionado los dos equipos de investigación, uno hondureño y otro a cargo de la ATF, que la causa del siniestro fue "accidental".

Rubí también dijo que se descartaba un cortocircuito o el uso de gasolina en el siniestro, como extraoficialmente habían informado algunos medios locales, citando como fuentes a presuntos reos fugados.

"Durante el curso de la investigación, la IRT fue capaz de descartar otras causas posibles del fuego, tales como un rayo, causas eléctricas, o el uso de líquido inflamable o combustible", subraya el informe de la ATF.

La IRT preparará un informe oficial que será remitido por la sede de la ATF a la embajada estadounidense en Tegucigalpa para que luego sea entregado al Gobierno que preside Porfirio Lobo.

El informe destaca que "si bien la causa del fuego ha sido clasificada como accidental, este trágico suceso ha centrado la atención en las prácticas inadecuadas de seguridad en el sistema penitenciario hondureño".

Esas prácticas inadecuadas son "la superpoblación (de reos), la presencia de materiales inflamables, la falta de personal en servicio y la falta de un plan de evacuación viable para los reclusos".

"Los Estados Unidos urge a una acción rápida en la elaboración y promulgación de reformas necesarias para garantizar la seguridad, la salud y los derechos humanos de los prisioneros hondureños con el fin de prevenir tragedias similares en el futuro", concluye el informe preliminar sobre la tragedia en la prisión de Comayagua.

Uno de los diez reos quemados en el incendio de la cárcel, que fueron hospitalizados el 15 de febrero, murió hoy, con lo que la cifra de fallecidos ascendió a 360.