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  • EFE

Cazadores furtivos sudaneses y chadianos mataron en menos de dos meses a cerca de 500 elefantes en el noreste de Camerún, en el parque nacional de Bouba Ndjidda, indicó este jueves a la AFP el director del parque, Mathieu Fomepa.

"A día de hoy estimamos en 480 el número de elefantes abatidos en nuestro parque", afirmó Fomepa.

Entre el domingo y el martes, "nuestros equipos contaron no menos de 20 elefantes abatidos en tres días", precisó Fomepa, añadiendo que los cazadores furtivos, que prometieron permanecer "tres meses (desde enero)" en el parque, siguen presentes en él.

Según pudo constatar la AFP sobre el terreno, el gobierno no ha tomado ninguna medida para proteger el parque.

Los cazadores furtivos están "equipados de armas de guerra automáticas, operan en grupos organizados y avanzan a caballo (...) Nada parece poder pararlos en esta búsqueda desenfrenada de marfil que inician en la República Centroafricana a mitad de noviembre, continúan en Chad en diciembre y cierran en Camerún en enero", declaró Céline Sissler-Bienvenu, del Fondo internacional para la protección de los animales (Ifaw), en el sitio web de la organización.

Según fuentes coincidentes, la caza furtiva en los parques de Camerún se ha recrudecido desde hace varios meses. Según expertos consultados por la AFP, el tráfico de marfil en la zona está destinado en su mayor parte a los mercados asiáticos.