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Los sirios votaron ayer domingo una nueva Constitución en un referéndum boicoteado por la oposición, en un momento en el que el régimen acentuaba su sangrienta represión de la revuelta en numerosas ciudades asediadas.

La violencia dejó al menos 30 muertos, la mayoría civiles, principalmente en Homs, bastión de la protesta que el régimen trata de doblegar a base de bombardeos, mientras que la Cruz Roja Internacional reanudaba sus negociaciones con la oposición y las autoridades para evacuar a los heridos, incluidos dos periodistas occidentales.

Los colegios de votación para el referéndum sobre una nueva Constitución que permitiría al presidente conservar grandes prerrogativas, aunque suprimiría la preeminencia del Partido Baas en Siria, abrieron domingo a las siete de la mañana, hora local, según la prensa oficial.

Unos 14 millones de personas fueron convocadas a las urnas para pronunciarse sobre el texto que instaura el “pluralismo político” y reemplaza el artículo 8 de la Constitución de 1973, la cual estipula que el partido Baas “es el dirigente del Estado y de la sociedad”.

La oposición y los militantes contrarios al régimen, que exigen la salida del presidente Bashar al Asad, llamaron a boicotear el referéndum, calificado de “risible” por Washington.

Imposible votar en regiones rebeldes

“Hay una gran afluencia en los colegios electorales, a excepción de algunas regiones”, declaró el ministro sirio del Interior, Mohamad Ibrahim al Chaar, que admitía así que era imposible votar en las regiones rebeldes.

“Voto porque es la culminación de las reformas del presidente y si esto tiene éxito, tendremos una democracia (...)”, afirmó a la AFP Balsam Kahila, de 32 años, en las urnas instaladas en el ministerio de Finanzas en el que trabaja en Damasco.

“Voto a pesar de las bandas armadas”, dijo Kahile, retomando así la versión del régimen que se niega a admitir la importancia de la protesta y habla del “terrorismo” llevado a cabo por “bandas armadas” apoyadas por el exterior.

En la nueva ley fundamental, el presidente mantiene poderes importantes. Escoge al primer ministro, independientemente de la mayoría parlamentaria, y en algunos casos puede rechazar las leyes.

El artículo 88 prevé que el presidente solo puede optar a dos septenios, pero el artículo 155 precisa que estos dispositivos no se aplicarán hasta las próximas presidenciales de 2014, por lo que Asad podría mantenerse en el poder otros 16 años.

Hadi Abdalá, militante en Homs, afirmó haberse desplazado por varios barrios tomados en parte por el Ejército Sirio Libre -que agrupa a desertores- y no haber visto “a nadie en las calles y ni un solo centro de voto”.

“Esta es la nueva Constitución. El que pide la libertad es bombardeado por los cohetes”, lanzan los militantes en Baba Amr en un vídeo colgado en internet mostrando las terribles destrucciones.

En la página Facebook “Syrian Revolution 2011”, los militantes denunciaron a “un régimen y a una Constitución sin legitimidad”.