•   Georgia  |
  •  |
  •  |
  • AFP

El presidente ruso, Dimitri Medvedev, prometió el domingo retirar a partir del lunes sus tropas de Georgia, cuyo gobierno no reconoce las fuerzas de pacificación rusas en Osetia del Sur y acusa a Moscú de "fortalecer" las posiciones en su territorio.

El anuncio de la retirada, hecho simultáneamente en Moscú y París, coincidió con la llegada a Tiflis de la canciller alemana, Angela Merkel.

"El presidente Medvedev ha anunciado al presidente de la República (francesa Nicolas Sarkozy) que la retirada de sus tropas comenzará mañana 18 de agosto a mediodía", según un comunicado de la presidencia francesa -que preside este semestre la Unión Europea (UE), confirmado por el Kremlin.

Sarkozy advirtió a su homólogo ruso de "consecuencias graves (...) en las relaciones de Rusia con la Unión Europea" si Moscú no respeta el acuerdo de alto el fuego negociado por Francia, que prevé una retirada de las fuerzas rusas de Georgia.

El general ruso, Viatcheslav Borisov, a cargo de la zona circundante a la ciudad georgiana de Gori (centro), la más cercana a Osetia del Sur y clave para la conexión entre el oeste y el este del país, aseguró el domingo a la AFP que sus tropas se estaban retirando "poco a poco" y eran reemplazadas por "fuerzas de mantenimiento de la paz" rusas.

Esta cambio no sienta nada bien a Tiflis.

"En Georgia ya no existe la noción de fuerzas de paz rusas. No puede haber fuerzas de paz rusas, son tropas rusas", afirmó el presidente georgiano Mijail Saakashvili.

Las fuerzas rusas "de mantenimiento de la paz" deben volver a sus emplazamientos en Osetia del Sur, región georgiana separatista pro rusa, donde ya estaban desplegadas antes del conflicto, y podrán patrullar algunos kilómetros en territorio georgiano hasta la puesta en marcha de un "mecanismo internacional" de vigilancia, según el plan de paz de cese el fuego

La policía georgiana continuaba sin poder entrar el domingo a Gori, donde permanecían apostadas las tropas rusas, constató la AFP.

Un periodista de la AFP presenció una conversación agitada entre el secretario del Consejo de Seguridad de Georgia, Alexandre Lomaya, y el general Borissov, quien estima "no necesario" el despliegue georgiano.

Lomaya sostuvo que el ejército ruso seguía "fortaleciendo" sus posiciones.

El general Borisov, que acompañó a periodistas hasta el interior de Gori, afirmó que todo transcurría "de acuerdo con el plan" de alto el fuego firmado por Medvedev y Saakashvili esa semana.

Los soldados rusos colocaron blindados en cuatro puestos de control en la carretera que comunica Gori y el pueblo de Igoyeti, tras haberse retirado brevemente de esta localidad que dista 30 km de Tiflis, comprobó la AFP.

Unos 50 blindados rusos también se posicionaron a aproximadamente 1 km de la entrada a la ciudad.

"Estamos aquí para proteger la población y poner fin a los saqueos", dijo un soldado ruso.

La AFP vio militares rusos en la base georgiana de Teklati, cerca de Senaki (oeste), y tanques patrullando la carretera que lleva al puerto de Poti, sobre el mar Negro.

Angela Merkel defendió firmemente la integridad territorial de Georgia frente a Medvedev el viernes en Sochi (sur de Rusia) y el domingo se reunió con Saakashvili en Tiflis, tras lo cual afirmó que "Georgia será miembro de la OTAN, si quiere, y es lo que quiere".

A finales de abril, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) se negó a conceder a Georgia y a Ucrania el estatus de candidato oficial inmediato a la adhesión, aunque se comprometió a acogerlas en el futuro.

El viernes la jefa de gobierno alemán consideró "desproporcionada" la reacción rusa a la ofensiva militar lanzada por Georgia el 7 de agosto para recuperar el control de Osetia del Sur.

Estados Unidos, aliado de Georgia, volvió a alzar el tono.

"Rusia fue demasiado lejos, usó la fuerza de forma desproporcionada contra un vecino pequeño y ahora está pagando el precio por ello, ya que la reputación de Rusia como socio potencial en las instituciones (...) internacionales quedó, francamente, hecha trizas", declaró el domingo la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice a la cadena NBC.

Mientras, la ayuda humanitaria seguía llegando con cuentagotas a la región de Gori.

"No conseguimos suministrarla" porque los rusos no dan indicaciones claras para un desplazamiento seguro en la zona, lamentó el coordinador de la ONU en Georgia, Robert Watkins.

El papa Benedicto XVI pidió la apertura de "corredores humanitarios" en Osetia del Sur y Georgia.