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  • AFP

Una corte federal en Estados Unidos ordenó suspender temporalmente la aplicación de dos disposiciones de la dura ley migratoria de Alabama, pero los defensores de los inmigrantes aseguran que todavía tienen por delante “una larga lucha” contra esta ley, que consideran discriminatoria.

La Corte Federal de Apelaciones del decimoprimero Circuito en Atlanta, Georgia, ordenó el jueves suspender temporalmente la aplicación de dos disposiciones de la ley de Alabama, conocida como la HB 56: la que declaraba nulos los contratos legales firmados por inmigrantes indocumentados y otra que prohibía a las personas sin residencia legal realizar cualquier tipo de transacción con el Estado para ciertos servicios y licencias.

Esta misma corte de Apelaciones de Atlanta -capital de Georgia- había señalado la semana pasada que no se pronunciaría sobre la constitucionalidad de las leyes de inmigración de Alabama y Georgia mientras la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos no se pronunciara sobre una ley similar de Arizona.

“Hemos logrado este bloqueo parcial (...); sin embargo, otras disposiciones de la HB 56 permanecen intactas. Todavía tenemos una larga lucha por delante”, dijo este viernes en un comunicado Mary Bauer, Directora legal del Southern Poverty Law Center, SPLC, una organización con sede en Montgomery que lucha contra el racismo y la intolerancia.

Inmigrantes huyen en masa

Para Bauer, “los legisladores estatales no pueden sentarse y esperar -la decisión de los tribunales. Esta ley ha creado una crisis que se remonta a los días más sombríos de la historia racial de Alabama, mientras amenaza su futuro”, indicó la activista.

Tanto el SPLC como la influyente Unión de Libertades Civiles, ACLU, en Alabama vienen denunciando desde la entrada en vigor de esta ley el 28 de septiembre, que se ha llegado tan lejos en el intento de frenar la inmigración ilegal -en su mayoría de obreros latinoamericanos y sus familias-, que esta comunidad ha huido en masa de este estado del sureste estadounidense, epicentro de la lucha por los derechos civiles de los negros, encabezada por Martin Luther King hace más de medio siglo.

Precisamente este viernes, activistas de derechos humanos llegarán a Montgomery, en Alamaba, recordando la marcha de Selma, iniciada el siete de marzo de 1965, cuando un grupo mayoritariamente de afroamericanos reclamaba su derecho al voto, un movimiento encabezado por el líder Martin Luther King.

Al recordar que esta ley ha convertido en “una pesadilla la vida de los latinos sobre todo”, Bauer insiste en que la marcha de este viernes tiene que exhortar “a los legisladores de Alabama a que reconozcan la dignidad humana básica de todas las personas mediante la derogación de la injusta ley estatal anti-inmigrante HB 56”.

“Todas estas políticas no han hecho más que alimentar un sentimiento antilatino, y los trabajadores se han ido y están perjudicando mucho a los productores agrícolas y al sector de la construcción”, dijo a la AFP Adelina Nicholls, Directora Ejecutiva de la Alianza Latina para los Derechos Humanos de Georgia.

Entre los ciudadanos extranjeros más perjudicados con esta ley están los mexicanos, que son mayoría entre los 11 millones de indocumentados que viven en Estados Unidos, por lo que la Secretaría de Relaciones Exteriores, SER, de ese país fue la primera en reaccionar al bloqueo parcial de la ley.

La Cancillería expresó “el reconocimiento del Gobierno de México por la orden de suspensión temporal” de las dos disposiciones de la ley, pero continuará dando seguimiento a este proceso judicial, “con base en su compromiso inquebrantable de servicio y protección a los mexicanos en el exterior, independientemente de su condición migratoria”, dijo un comunicado.