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  • AFP

La muerte el viernes del jefe de un grupo radical palestino en un ataque aéreo israelí desató una nueva ola de violencia que ya dejó un saldo de 15 palestinos muertos y casi 100 cohetes lanzados contra Israel, con un saldo de al menos cuatro heridos.

Este sábado el movimiento Hamas, en el poder en Gaza, y Egipto mantenían "contactos" para intentar reinstaurar una tregua tácita con Israel y poner fin a la violencia.

"Deseamos realmente poner fin a la agresión (israelí) en la franja de Gaza y los contactos que sellamos con Egipto van en esa dirección", declaró a la AFP un portavoz de Hamas en Gaza, Taher el Nunu.

Por su parte, el ministro israelí de Defensa, Ehud Barak, citado por la radio pública, estimó que la violencia podría "durar al menos uno o dos días".

Tres palestinos perdieron la vida el sábado durante uno de los dos nuevos ataques aéreos realizados por Israel al sur de la Franja de Gaza, de acuerdo con fuentes médicas locales.

En total 15 palestinos murieron y 26 resultaron heridos, de los cuales cinco de gravedad, desde el viernes por la tarde.

Se trata del mayor pico de violencia en la zona desde la ofensiva israelí denominada "Plomo Fundido", entre fines de 2008 e inicio de 2009.

En tanto, el ejército israelí afirmó que más de 100 cohetes y obuses "de diverso tipo" cayeron en las últimas 24 horas en territorio de Israel, después de haber sido lanzados desde territorio palestino, 27 de esos proyectiles fueron interceptados por el sistema de defensa anticohetes israelí, Iron Dome.

Por lo menos cuatro personas -tres de ellas, obreros agrícolas tailandeses, según la prensa- resultaron heridas por esos disparos en la región de Eshkil, informaron los servicios israelíes de seguridad.

En represalia ante esos disparos, la aviación israelí lanzó ataques contra los "objetivos terroristas".

El ejército continuará "atacando" a los que ataquen a la población civil israelí, advirtieron el primer ministro Benjamin Netanyahu y su ministro de Defensa Ehud Barak.

Las autoridades pidieron a la población local que permaneciera cerca de los refugios. Los partidos de fútbol del fin de se semana han sido cancelados en todo el sur el país.

Esta nueva explosión de violencia ocurre después de la "eliminación planificada" del secretario general de los Comités de Resistencia Popular, Zuherir al Qaissi, y de Mahmud Hanani, miembro de la misma organización, en la tarde del viernes al oeste de la ciudad de Gaza, durante un ataque aéreo.

Diez miembros de las Brigadas Al Qods, el brazo armado del movimiento Yihad Islámica, murieron en los ataques aéreos. Uno de esos ataques se produjo en pleno centro de la ciudad de Gaza, informó ese movimiento.

Miles de ciudadanos de Gaza participaron el sábado en los funerales de las víctimas, y juraron a gritos vengar a los "mártires". Además, cuatro personas resultados heridas por disparos efectuados por soldados israelíes contra un grupo de familiares en un cementerio próximo de Gaza.

Los Comités de Resistencia Popular (CRP), las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa (un grupo ligado al movimiento Fatah, del presidente Mahmud Abbas) y las Brigadas al Qods reivindicaron la mayoría de los disparos del viernes contra Israel.

El brazo armado de los CRP, las Brigadas Al Nasser Salahedín, amenazaron a Israel con una "respuesta abrumadora" luego del asesinato selectivo de Al Qaissi.

El ejército israelí afirmó en una nota que los CRP eran "responsables de la preparación de un ataque terrorista que ocurriría en los próximos días". Ese equipo "poseía infraestructura terrorista utilizada para lanzar ataques desde la península de Sinaí y la frontera entre Israel y Egipto", añadió la nota.

Estados Unidos condenó el sábado "en los más firmes términos los ataques con cohetes perpetrados en los últimos días por parte de terroristas de Gaza contra Israel".

Denunciando una "peligrosa escalada", los ministro de Relaciones Exteriores de la Liga Árabe, reunido en El Cairo, pidieron a la comunidad internacional que "tome una posición firme para disuadir a Israel de continuar sus masacres y la violación de los derechos del pueblo palestino".

La ONU condenó la violencia y la Unión Europea exhortó a todas las partes a "evitar la escalada" y a "restablecer la calma".