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  • EFE

El gobernante FMLN y la opositora ARENA esperan incrementar o al menos conservar su fuerza política en las elecciones legislativas y municipales que se celebran hoy en El Salvador sin graves incidentes hasta ahora.

El Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), la extinta guerrilla que ganó las legislativas y presidenciales en 2009, está seguro de que volverá a triunfar, pero la derechista Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) confía en recuperarse y aspirar al control de la Asamblea Legislativa, de 84 escaños.

"Nos vamos a seguir manteniendo como la primera fuerza política", aseguró a los periodistas el vicepresidente salvadoreño y ministro de Educación, Salvador Sánchez Cerén, el único miembro de la antigua comandancia guerrillera que sigue en la cúpula del partido en el poder.

El FMLN seguirá "dando fuerza al cambio" que comenzó en 2009, cuando asumió el Gobierno de Mauricio Funes, para consolidar "una administración transparente en beneficio de los más pobres del país", agregó.

"Vamos a tener otra vez la mayoría de diputados y más alcaldes", vaticinó, por su parte, el candidato del FMLN a la alcaldía de San Salvador, Jorge Schafik Handal, a quien las encuestas dan como perdedor ante el actual alcalde, Norman Quijano, de ARENA.

El vicepresidente de Ideología de ARENA, Jorge Velado, afirmó a Efe que su partido está seguro de que se impondrá en las legislativas y en las municipales, en estas últimas igual que en 2009.

"Definitivamente, vamos a convertirnos en la primera fuerza política de El Salvador, con la contribución no sólo del número de diputados, sino también con el número de alcaldías que vamos a lograr", expresó Velado.

Recordó que en 2009 su partido obtuvo 32 diputados, ante 35 del FMLN, pero quedaron en 19 por los 13 "tránsfugas" que formaron la Gran Alianza por la Unidad Nacional (GANA).

"Vamos a recuperar esos 32 diputados, seguramente, y con muchísimas posibilidades de sobrepasarlos", recalcó Velado.

El FMLN no logró en 2009 la mayoría simple de 43 diputados para controlar el Parlamento, pero con el triunfo de Funes acabó con los 20 años consecutivos de ARENA en el poder.

Unos 4,5 millones de salvadoreños fueron convocados a los comicios de hoy, en los que por primera vez pueden votar por candidatos, y no sólo por partidos, además de que en 185 de los 262 municipios se ha ampliado el sufragio residencial.

La demora en la apertura de algunos centros de votación no incidió en gran medida en el desarrollo de las votaciones, según el presidente salvadoreño, Mauricio Funes, y el Tribunal Supremo Electoral (TSE).

Los problemas registrados "son eventualidades que siempre ocurren en un proceso electoral (...), pero, en términos generales, más de un 95 por ciento de los colegios electorales están abiertos", afirmó Funes a los periodistas.

"No ha ocurrido nada anormal que ponga en riesgo la transparencia de estas elecciones", añadió Funes.

El presidente del TSE, Eugenio Chicas, dijo que una de las principales incidencias ocurrió en el municipio de Bolívar, La Unión (este), donde un candidato a alcalde retuvo los paquetes electorales bajo el argumento de que en el padrón hay personas de otros lugares.

Además, en un cantón del municipio de San Lorenzo, Ahuachapán (oeste), "hay personas que han interrumpido el proceso de votación", apuntó Chicas en una rueda de prensa.

Agregó que el TSE pidió la intervención de la Fiscalía General de la República y la Policía para resolver esas situaciones.

Incidentes similares se han registrado en al menos otras tres comunidades, según medios locales.

Funes, la jefa de observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA), la peruana Lourdes Flores, y el propio TSE han advertido de que los primeros resultados podrían demorar por lo complejo del recuento de votos por partidos y candidatos a diputados.

Más de 3,250 observadores locales e internacionales verifican los comicios salvadoreños, en los que también participan siete partidos minoritarios y cuyo cierre está previsto para las 17:00 hora local.