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  • EFE

Las FARC atentaron contra los oleoductos de Caño Limón-Coveñas y Petronorte en el nordeste de Colombia, lo que ocasionó daños a varias casas y causó un derrame de crudo en el río Catatumbo, que sigue hasta Venezuela.

Según informó la Trigésima Brigada del Ejército de Colombia, con sede en Cúcuta, capital departamental de Norte de Santander, los responsables del atentado son miembros de la columna móvil Ruíz Barí de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Los ataques a la infraestructura petrolera se registraron en puntos de los municipios de Teorama y Convención, en el departamento de Norte de Santander.

"La ruptura del tubo en los kilómetros 415 y 432 del oleoducto Caño Limón Coveñas y kilómetro 117 de Petronorte produjeron llamas que ocasionaron destrucción de viviendas y derramamiento de crudo sobre las aguas de la fuente natural que se encuentra cerca a la infraestructura petrolera", señaló el comunicado.

Tras evaluar las consecuencias del atentado, el Ejército procederá a garantizar la seguridad en la zona para que las empresas que utilizan el tubo puedan arreglar los tramos rotos.

La estatal Empresa Colombiana de Petróleos (Ecopetrol) se sirve tanto del tubo de Caño Limón-Coveñas, construido por la Occidental de Colombia (OXY) hace 25 años, como del pequeño oleoducto Río Zulia-Ayacucho, que pertenece a la compañía Petróleos del Norte (Petronorte).

El Ejército denunciará estos ataques ante entidades defensoras del medio ambiente y organizaciones humanitarias, pues la pesca es una de las principales actividades de los habitantes del Catatumbo, como se conoce a esa región petrolera por el río que la recorre.

En lo corrido del año, las guerrillas de las FARC y del Ejército de Liberación Nacional (ELN) han atentado en contra de oleoductos de la zona en más de diez ocasiones.

El Río Zulia-Ayacucho, nombre del oleoducto saboteado, tiene 180 kilómetros de longitud y transporta crudo de campos de la Empresa Colombiana de Petróleos (Ecopetrol, estatal) en Norte de Santander y hasta el departamento vecino del Cesar, también fronterizo.

El Caño Limón-Coveñas tiene 770 kilómetros de longitud y a través de él se transportan los crudos producidos en los yacimientos de Cravo Norte (Arauca) hasta el puerto de Coveñas, en el Atlántico.

Desde su inauguración en 1986, el oleoducto Caño Limón-Coveñas ha sido objeto de más de 1.000 atentados dinamiteros, que anteriormente solían ser responsabilidad del ELN y a los que se han sumado las FARC en los últimos tiempos por su oposición a la cada vez mayor actividad extractora y energética en Colombia.