•   Atenas, Grecia  |
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  • EFE

Grecia entró hoy en la recta final de la quita de su deuda e inició el canje de sus bonos, con los ojos puestos en el segundo préstamo que espera recibir de la Unión Europea (UE) y del Fondo Monetario Internacional (FMI), por valor de 130.000 millones de euros.

En Atenas ha comenzado el canje de bonos bajo soberanía helena (unos 177.000 millones de euros) por otros depreciados al 53,5 %, al que los acreedores dieron su visto bueno el pasado viernes.

Los restantes 29.000 millones de euros en deuda griega bajo otras legislaciones (británica, suiza, francesa, japonesa y estadounidense) serán sustituidos a final de mes.

De estos bonos bajo soberanía extranjera, los tenedores de unos 20.000 millones de euros en deuda ya han dado su aprobación a la quita, un número que el Gobierno espera que aumente hasta el plazo del 23 de marzo.

Y es que en el caso de no conseguirlo, a estos acreedores no se les podría obligar a aceptar contra su voluntad la condonación acordada, como sí se ha hecho con la porción minoritaria de tenedores de deuda bajo soberanía helena que se oponían a ella.

"Oferta es única"

"El mercado sabe muy bien que esta oferta es única, es una oferta muy buena y provechosa. Es una propuesta constructiva no sólo por parte de Grecia, sino también por parte del llamado sector oficial (UE, FMI y otros prestamistas institucionales)", explicó el ministro de Finanzas griego, Evangelos Venizelos, a la cadena CNBC.

Los nuevos títulos están apoyados por el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (EFSF), se rigen por la ley británica -más favorable a los acreedores en caso de impago- y su interés, ligado a la recuperación de la economía helena, es creciente en el tiempo.

Según una fuente bancaria, el proceso técnico de canje "es muy simple y automático". En declaraciones a Efe, un portavoz del ministerio griego estimó que será concluido entre "hoy y mañana".

El Gobierno griego ya tiene los ojos puestos en la recepción del nuevo rescate externo, una buena parte del cual será utilizado para financiar precisamente este proceso de quita.

"La primera herramienta para fomentar el desarrollo y la prosperidad es tener la liquidez necesaria para la economía real y eso sólo se puede hacer a través de la recapitalización (de los bancos)", explicó Venizelos al canal estadounidense.

Millones para recapitalizar

Entre 30.000 y 50.000 millones de euros serán utilizados para recapitalizar las pérdidas sufridas por los bancos en la quita y otros 30.000 millones serán dados como "incentivo".

Esta recapitalización se hará a través de la adquisición de nuevas participaciones en los bancos mediante una especie de fondo de estabilidad del Estado griego, en cuya dirección habrá representantes de la troika (UE, FMI y Banco Central Europeo) y cuyo cometido será evitar que esta entrada del Estado en el accionariado modifique el carácter privado de la banca.

El Gobierno griego se ha comprometido con los bancos a vender sus participaciones al sector privado al cabo de cuatro o cinco años.

Igualmente ha prometido que, si, a causa de las pérdidas sufridas en la quita y a pesar de las nuevas inyecciones de liquidez, algún banco quiebran, sus activos serán divididos entre "buenos" y "malos" y los primeros serán vendidos al sector privado, mientras que el Estado se hará cargo de las pérdidas.

La condonación supondrá borrar de las cuentas de deuda griegas unos 100.000 millones de euros de los 360.000 millones a los que asciende el total de deuda griega, cercano al 170 % de su PIB.

"Alivio será muy pequeño

Pero debido a la necesaria recapitalización y a la suma del nuevo préstamo internacional al cómputo de la deuda, el "alivio" que supondrá será "muy pequeño", y sólo logrará reducir el ratio de deuda hasta el 150 ó 160 % en 2012, según explicó el analista del diario "Kathimerini" Dimitris Kontoyannis.

Atenas espera que con el aumento de plazos y reducción de intereses, la deuda equivalga al 120,5 % del PIB en el año 2020.

Kontoyannis consideró que la condonación "reduce el riesgo de una eventual salida de Grecia del euro".

Para examinar los progresos de Grecia en las reformas prometidas, el máximo responsable del Grupo de Trabajo para Grecia de la Comisión Europea, Horst Reichenbach, ha viajado a Atenas y el jueves hará público un informe sobre sus conclusiones.