•   Atenas, Grecia  |
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  • EFE

Grecia ya no corre riesgo de caer en la bancarrota y ha dejado de ser un peligro para la UE, según aseguró hoy en Atenas el exprimer ministro griego y todavía jefe del Movimiento Socialista Panhelénico (PASOK), Yorgos Papandréu.

"Aunque continúen los artículos diciendo que Grecia puede caer en bancarrota, nosotros ya no tememos una bancarrota o debemos dejar el euro. Vamos en buena dirección", afirmó el político durante un encuentro con periodistas internacionales.

"Grecia ya no es un peligro", dijo el político socialdemócrata, tras completarse gran parte de la quita de la deuda soberana helena que permite recibir un nuevo préstamo de la Unión Europea y el FMI de 130.000 millones de euros.

Papandréu, quien gobernó Grecia desde su elección en octubre de 2009 hasta su dimisión en noviembre de 2011, justificó su optimismo por las reformas estructurales que su gobierno acometió y que ha continuado su sucesor, Lukás Papadimos, en un gobierno de coalición apoyado por el PASOK y la conservadora Nueva Democracia (ND).

"No estoy de acuerdo con aquellos líderes europeos que dicen que vamos lentos en las reformas. Según los datos, somos el país de la OCDE que más reformas ha hecho en los últimos dos años. Y nuestro gobierno hizo más reformas que todos los anteriores desde la caída de la dictadura (1974)", subrayó.

Como ejemplo, citó el hecho de que con la informatización del Estado se ha descubierto a 40.000 jubilados fallecidos cuyas familias continuaban recibiendo la pensión.

También se evita ahora que los doctores reciban sobornos de las grandes empresas farmacéuticas para recetar sus medicamentos, pues ahora tienen la obligación de dejar registro de las recetas.

"Grecia no es un país pobre, pero ha sido un país muy mal gestionado", explicó Papandréu, reconociendo que la corrupción ha sido una de las principales lacras que le ha llevado a su actual crítico estado.

Pero también aseguró que su gobierno y el de Papadimos están luchando duro contra la corrupción.

"Hemos reformado las leyes y, así, la Justicia ha podido encarcelar a empresarios y doctores corruptos e investigar a las mafias del fútbol, la droga y el lavado de dinero. También hemos logrado que se juzgue a cuatro políticos por corrupción", dijo.

En este último punto reconoció que se debe reformar la Constitución, ya que el actual texto permite perdonar todos los delitos de una persona si es elegida dos veces diputado.

Con todo, también acusó a la "mayoría conservadora que domina en la UE" del empeoramiento de la situación en Grecia.

"Nos dicen, reducid el déficit y los mercados reaccionarán bien. Pero no es así, porque los mercados se dejan llevar por la psicosis", criticó.

Papandréu explicó que su objetivo son las reformas estructurales para mejorar la competitividad y la productividad de Grecia en agricultura, pesca y energías renovables, entre otros sectores, pero "los mercados exigieron cambios más rápidos y recortes".

Según el político heleno, el problema es que la eurozona "no tiene mecanismos de protección ante las demandas de los mercados (...) porque no es una unión económica, sólo monetaria".

Por ello, exigió "una solución europea" y un mayor control sobre los mercados, especialmente los especulativos mediante tasas sobre las transferencias bancarias.

"Los políticos democráticamente elegidos no tenemos mucho poder. El poder se ha movido hacia los mercados globales, por eso debemos estar unidos", agregó.

De ahí que Papandreu continúe defendiendo su idea del referéndum que le costó la carrera política y que pretendía plantear al pueblo griego si aceptaba el nuevo rescate europeo, y las medidas de austeridad que conlleva, o si lo rechazaba, lo que hubiese supuesto una previsible expulsión de la eurozona.

"Era una decisión correcta y la pregunta era clara, así como sus consecuencias", dijo.

"Hubo una dura reacción contraria de los líderes europeos y esto permitió a otra gente reaccionar en contra aquí en Grecia", dijo en referencia a la rebelión interna de su partido que hizo caer a su gobierno el pasado noviembre.

"Hemos tenido que tomar decisiones duras bajo una situación de emergencia. Si hubiésemos decretado la bancarrota, la situación hubiese sido aún peor", advirtió.

Pero la situación actual, con un desempleo que supera el 20 %, con la reducción de la capacidad adquisitiva de los griegos a la mitad y el cierre de decenas de miles de negocios, parece contradecirle.

"Aún habrá más dolor", advirtió Papandréu, que prometió que las actuales reformas harán la economía griega "más viable", aunque se necesitará tiempo antes de percibir los resultados.

"Entiendo que la gente esté frustrada. Deberíamos haber hecho reformas antes", sentenció.