•   Tokio, Japón  |
  •  |
  •  |
  • AFP

Dos sismos de magnitud superior a 6 se produjeron este miércoles en las costas de Japón provocando un pequeño tsunami en el litoral sin ocasionar daños mayores.

La Agencia Meteorológica japonesa informó sobre un primer temblor de magnitud 6,8 a las 18H09 (09H09 GMT) a 210 kilómetros de la costa noreste, el hipocentro del sismo está situado a una profundidad de 10 km únicamente.

La agencia había alertado sobre un riesgo de maremoto de una altura máxima de 50 centímetros en las costas de las prefecturas de Aomori (noreste), Iwate (noreste) y Hokaido (norte), pero las olas fueron de entre 10 y 20 cm en esas zonas, sin provocar daños. La alerta anti tsunami fue levantada a las 19H40.

Tres horas después de este primer temblor se registró un segundo sismo bastante potente, de magnitud 6,1 según la Agencia.

El epicentro del terremoto, que ocurrió a las 21H05 locales (12H05 GMT) se localizó en el Océano Pacífico, cerca de la costa oriental de la prefectura de Chiba (este de Tokio). Su epicentro se situaba a 10 km de profundidad.

El temblor se sintió en todo el este de Honshy y en particular en las prefecturas de Chiba y de Ibaraki (noreste de Tokio). El sismo también hizo temblar edificios de Tokio.

La agencia no emitió ninguna advertencia de tsunami.

Las compañías de electricidad que gestionan las centrales nucleares de esas regiones afirmaron que los sitios, en donde actualmente ningún reactor opera, no sufrieron daños particulares, incluso en la central de Fukushima, accidentada el año pasado.

La alerta de tsunami en el norte y noreste incitaron no obstante a las autoridades de Aomori y de Iwate a aconsejar a los residentes de varias localidades situadas en el litoral a alcanzar zonas seguras.

Algunos trenes de alta velocidad Shinkansen y otros regionales han tenido que ser detenidos debido al sismo, anunció la televisión pública NHK, que citó las empresas ferroviarias.

El 11 de marzo de 2011, un sismo de magnitud 9 sacudió el noreste de Japón, provocando un tsunami gigante que devastó las ciudades y los pueblos de la costa, dejó unos 19.000 muertos y desaparecidos y provocó el mayor accidente nuclear del mundo desde 1986.

Este sismo histórico provocó un fuerte aumento de la actividad sísmica en Japón, con más de 230 sacudidas de fuerte magnitud en un año en la región del noreste, una frecuencia 24 veces superior a la media anual.