•   San José, Costa Rica  |
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  • ACAN EFE

Los incendios forestales han destruido 884,5 hectáreas de zonas protegidas en lo que va del año en Costa Rica, lo que es considerado por las autoridades como una de las peores temporadas de incendios de este tipo en los últimos diez años.

El Ministerio de Ambiente, Energía y Telecomunicaciones (MINAET) indicó hoy en un comunicado que en lo que va del año se han registrado 33 incendios forestales, que han destruido 884,5 hectáreas en zonas protegidas.

Estos datos representan un fuerte incremento si se compara con el mismo periodo del año pasado, cuando se contabilizaron 11 incendios y 71,8 hectáreas destruidas.

"Costa Rica atraviesa por una de las peores temporadas de incendios forestales de los últimos 10 años, esto debido a la elevada incidencia de eventos, al estado de la vegetación y a la falta de cuidado de las personas", dijo en el boletín el Coordinador de la Comisión Nacional sobre Incendios Forestales, Luis Román.

Según el MINAET hay fuego activo en seis zonas protegidas: el Parque Nacional Palo Verde, la Reserva Biológica Lomas Barbudal y el humedal Corral de Piedra, las tres en la provincia de Guanacaste (Pacífico).

Además en la Reserva Forestal Los Santos (centro), el Parque Nacional Chirripó y uno cercano al Parque Internacional La Amistad, ambos en el sur del país.

La mayoría de estos incendios están controlados y se encuentran en etapa de "liquidación" del fuego, con excepción del que se presenta en la Reserva Forestal Los Santos y el que se ubica cerca del Parque Internacional la Amistad, donde trabajan cerca de 100 bomberos.

Uno de los peores incendios de esta temporada es el que inició a finales de febrero en el Parque Nacional Chirripó, el cual está casi extinguido y que destruyó al menos 150 hectáreas de pastizales y bosques en recuperación.

Para apagar este fuego el Gobierno de Costa Rica tuvo que solicitar ayuda a Guatemala, país que envió un helicóptero especial para este tipo de labores.

Las autoridades costarricenses solicitaron a la población evitar las quemas, especialmente en zonas agrícolas, pues debido a los fuertes vientos que se presentan en el país y a la estación seca el fuego se torna difícil de controlar.