•   San José, Costa Rica  |
  •  |
  •  |
  • AFP

El costarricense Alejandro Jiménez, señalado como el autor intelectual del crimen del trovador argentino Facundo Cabral, dijo este jueves desde Guatemala que es inocente y que teme por su vida, en una entrevista difundida por una emisora de Costa Rica.

"Desde el primer momento que me di cuenta por la noticias -de que era el principal sospechoso- empecé a temer, no tanto yo; sino mi familia", dijo Jiménez, alias "El Palidejo", a la emisora ADN desde la sede de la Corte Suprema de Guatemala, adonde llegó a su primera audiencia.

Jiménez, de 38 años, está recluido en una cárcel de máxima seguridad en Guatemala. Fue llevado allí en la madrugada del miércoles desde Colombia, cuyas autoridades lo capturaron el 10 de marzo en Puerto Punta Albita (Pacífico de ese país), adonde había llegado desde Panamá en una embarcación junto a dos colombianos.

Consultado sobre si pedirá a las autoridades algún tipo de seguridad para su familia, afirmó: "Creo que en algún momento puede ser, porque ha habido amenazas y muchas cosas", manifestó sin dar detalles.

Jiménez llegó a los tribunales bajo fuertes medidas de seguridad y adelantó que no rendirá testimonio en la audiencia, que estaba prevista para las 14H30 GMT y fue reprogramada para el mediodía (18H00 GMT), en el Juzgado Quinto Penal.

Cabral, de 74 años, fue asesinado el 9 de julio de 2011 en Guatemala, tras dos conciertos en ese país, en una emboscada de sicarios cuando iba del hotel al aeropuerto en el coche conducido por el empresario nicaragüense Henry Fariñas, quien contrató su actuación.

Fariñas, que según las investigaciones era el objetivo del ataque, acusó a Jiménez de ser el autor intelectual del atentando, que atribuyó a su negativa a venderle unos clubes nocturnos en Costa Rica y Nicaragua.

'El Palidejo' figura desde el 2000 con registros de narcotráfico y es señalado como enlace entre el cártel de Sinaloa, en México, y la organización de los hermanos Comba, en Colombia, según la autoridades de Colombia.

Desde que ocurrió el crimen de Cabral, el costarricense había logrado evadir a las autoridades locales e internacionales. Al momento de su captura portaba documentos falsos colombianos.