•   Guatemala  |
  •  |
  •  |
  • ACAN EFE

El abogado costarricense Francisco Campo, defensor de su compatriota Alejandro Jiménez, acusado de ordenar el ataque en el que murió el cantautor argentino Facundo Cabral, calificó hoy de "ridículas" las pruebas con que la Fiscalía guatemalteca fundamenta la acusación en contra de su defendido.

"Lo sindican por organizar un asesinato por mensaje de texto. Eso es ridículo", dijo Campo a los periodistas previo al inicio de una audiencia judicial en la que Jiménez, alías "El Palidejo", deberá rendir su primera declaración al tribunal que conoce el caso.

Como parte de las evidencias que la Fiscalía presentará se encuentran unos mensajes de texto supuestamente intercambiados entre Jiménez y los miembros de la banda de sicarios que ejecutaron el ataque en el que falleció el artista argentino.

Campo llegó el miércoles a Guatemala para, junto a un grupo de abogados guatemaltecos, dirigir la defensa de Jiménez, quien fue entregado a la Justicia de este país por las autoridades de Colombia, que lo expulsaron tras haberlo detenido el pasado fin de semana.

A petición del letrado, la jueza Carolina González, titular del Tribunal Quinto de Primera Instancia Penal, aceptó prolongar por unas horas el inicio de la audiencia, para que los defensores analizaran el expediente de la investigación sobre el caso.

Campo aseguró que no existen evidencias sólidas en contra de Jiménez, ya que varias de las versiones que se han tejido alrededor del ataque en el que falleció Cabral, el 9 de julio de 2011, "han sido rechazadas".

En este caso "hay mucha tela que cortar. Hay intereses de resolver el caso" incriminando a Jiménez, aseguró Campo.

El abogado dijo que "como parte de la estrategia de defensa", Jiménez se abstendrá de declarar durante la audiencia, la cual, por disposición de la jueza González, se realizará a puerta cerrada en el sótano de la Torre de Tribunales de esta capital, "por razones de seguridad".

En esa diligencia, la Fiscalía acusará a "El Palidejo" de los delitos de asesinato, asesinato en grado de tentativa y asociaciones ilícitas, por supuestamente haber planificado y ordenado el ataque en el que Cabral perdió la vida.

Ese atentado, que fue perpetrado por un grupo de sicarios guatemaltecos que habrían sido contratados por Jiménez, según las investigaciones de la Fiscalía, iba dirigido en contra del empresario nicaragüense Henry Fariña, quien llevaba al artista al aeropuerto luego de haber realizado varios conciertos en Guatemala.

Por el asesinato de Cabral están detenidos en Guatemala Elkin Enrique Vargas Hernández, Wilfred Allas Stokes, Juan Hernández Sánchez y Audelino García, contra quienes ya se ordenó iniciar juicio por ese hecho.