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  • ACAN-EFE

Japón ha confirmado que fragmentos del satélite que Corea del Norte lanzará en abril sobrevolarán un grupo de islas del sur del país, tras recibir información sobre su trayectoria, informó hoy la cadena NHK.

La cancillería japonesa confirmó que fracciones del proyectil que impulsará al Kwangmyongsong-3 pasarán sobre las islas de Sakishima (provincia de Okinawa), unos 1.000 kilómetros al suroeste de Tokio, tras recibir la información sobre su trayectoria de la Organización Marítima Internacional (OMI).

La información remitida por el organismo podría justificar finalmente el despliegue de un sistema de misiles por parte de Japón para interceptar el satélite norcoreano en caso de que caiga sobre su territorio.

El Ministerio de Defensa japonés ya anunció el pasado fin de semana que meditaba la posibilidad de preparar un sistema similar al que desplegó en abril de 2009, cuando un misil norcoreano Taepodong-2, que supuestamente debía poner en órbita el satélite Kwangmyongsong-2, sobrevoló el norte de Japón.

"Llevaremos a cabo los procedimientos necesarios en el caso de que se produzca una contingencia que amenace la seguridad de nuestro país", reiteró ayer el ministro de Defensa nipón, Naoki Tanaka, con respecto a la posibilidad de desplegar misiles interceptores en tierra y aire.

La OMI ha remitido a los países miembros la información enviada por Pyongyang, según la cual el lanzamiento se realizará desde una zona junto al Mar Amarillo cercana a la frontera norcoreana con China en algún momento entre las 7.00 y las 12.00 hora local (entre las 22.00 y las 3.00 GMT), entre los días 12 y 16 de abril.

La datos especifican que la primera tanda de fragmentos caería sobre una zona del Mar Amarillo a unos 130 kilómetros al oeste de Corea del Sur, mientras que la segunda tanda, la que sobrevolaría territorio japonés, esta previsto que se precipite en el Océano Pacífico en un área a 130 kilómetros al este de Filipinas.

Al igual que Tokio, Seúl y Washington han condenado el lanzamiento del satélite (que será impulsado por el misil de largo alcance Unha-3) anunciado el pasado viernes por Corea del Norte, ya que consideran que se trata de una prueba balística encubierta.

Además, EE.UU. ha indicado que el lanzamiento puede complicar los acuerdos alcanzados para facilitar a Pyongyang ayuda alimentaria a cambio de una moratoria de sus programas nucleares y de misiles.