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  • AFP

Los arzobispos de Irlanda garantizaron a los inspectores del Vaticano que denunciarán "todos los nuevos casos" de abusos sexuales cometidos por curas tanto ante la justicia civil como a la Santa Sede, anunció el martes el Vaticano en un comunicado.

La decisión de los arzobispos irlandeses fue divulgada por el Vaticano y forma parte del informe presentado tras la larga "visita apostólica" realizada en ese país por varios obispos, es decir la inspección ordenada por el Vaticano a raíz de los escándalos que desató las denuncias de numerosos casos de abusos sexuales a menores de edad por parte de religiosos.

La visita apostólica duró casi un año y fue realizada entre noviembre de 2010 y junio de 2011 a varias diócesis y centros de formación y escuelas de Irlanda.

"Todo nuevo caso de abuso sexual es inmediatamente denunciado ante las autoridades judiciales civiles y ante la Congregación para la Doctrina de la Fe", precisa el comunicado.

El largo informe fue hecho público este martes por el Vaticano y por la Iglesia irlandesa y va dirigido tanto a la jerarquía de la Iglesia como a los católicos de todo el mundo.

"Con sentimientos de pena y vergüenza, hay que reconocer que dentro de la comunidad cristiana personas inocentes sufrieron abusos por parte de curas y religiosos a los que habían sido confiados y que aquellos que deberían haber ejercido la vigilancia, con frecuencia no lo hicieron de modo eficaz", sostiene el texto.

"Por eso se invita 'a pedir de nuevo perdón'", añade.

Los inspectores confirmaron que sintieron el mismo "sentimiento de pavor y traición" que el papa Benedicto XVI manifestó en la carta a los católicos de Irlanda del 20 de marzo del 2010 en la que reconoció los "graves errores" cometidos por los obispos que encubrieron tales crimenes.

En el informe, los inspectores confiesan que quedaron "sorprendidos" por los esfuerzos hechos por obispos, curas, religiosos y laicos para poner en marcha la línea de conducta decidida por la Iglesia irlandesa tras los escándalos para crear "un clima sano" para los niños.

"En cuatro arquidiócesis, el resultado es excelente", sostiene el informe, que elogia la labor de hombres y mujeres que trabajan como voluntarios laicos de estructuras de prevención y supervisión.

El informe insiste también en la necesidad de mejorar la preparación espiritual y psicológica de los seminaristas.