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  • AFP

La identificación de la computadora desde la que se dio cita a la primera víctima de las matanzas de Toulouse y Montauban (sur de Francia), un paracaidista, permitió a los investigadores poner nombre y apellido al presunto autor de estos crímenes: Mohammed Merah.

Entre las pistas seguidas figuraba la de una cita dada al paracaidista muerto el 11 de marzo en Toulouse, en respuesta a un pequeño anuncio difundido en internet para la venta de una moto.

Los investigadores lograron llegar hasta la dirección internet - llamada IP- del ordenador desde donde se respondió al anuncio.

La dirección IP (Internet Protocol) es el número que identifica cada conexión por la suscripción a internet. Se presenta bajo la forma de cuatro combinaciones de cifras, comprendidas entre 0 y 255, separadas por puntos, por ejemplo 208.67.210.254.

"Es como por teléfono, cuando una computadora quiere conectarse a internet, llama a otro ordenador y comunica obligatoriamente su dirección IP, que es entonces registrada en algún lugar", explica a la AFP Laurent Heslaut, director de estrategias de seguridad en Symantec, sociedad de seguridad informática.

"Para llegar a una identificación, hay que contactar con el suministrador de acceso a internet para saber a quién pertenece la dirección", indicó.

Durante todo el procedimiento, los investigadores actúan con autorización judicial.

"Enviaron esta autorización judicial al sitio que albergaba el anuncio, en este caso leboncoin.fr, para que diera las informaciones en su poder, en especial las direcciones IP de las personas que consultaron esa dirección", afirmó Benoît Tabaka, secretario general del Consejo Nacional de lo Numérico (CNN) y exresponsable jurídico del grupo PriceMinister.

"Como intermediario de internet, el sitio debe conservar por ley este tipo de datos durante un año. Una vez obtenidas las informaciones, la policía transmite por su lado las direcciones a los suministradores de acceso internet correspondientes", como Orange, Free, etc., agregó.

"Y así, bajo petición judicial, los suministradores de acceso a internet transmiten las señas de los titulares de la suscripción relacionada con la dirección IP, que puede ser una red empresarial o una conexión a domicilio", según Benoît Tabaka.

"Una petición sobre una dirección IP, destinada a identificar a una persona, no figura en el marco 'excepcional' como una escucha telefónica, y por lo tanto una simple autorización del juez de instrucción encargado de la investigación es suficiente", explicó.

Los expertos en informática coincidían el martes en hablar de "falta de profesionalismo" y "de un aprendiz de terrorista que no intentó ser anónimo en internet".

"Actualmente, los cibercafés deben tener un registro con las identidades de los clientes. Pero es muy fácil ir a un café cualquiera, pagar su bebida con dinero y conectarse al wifi abierto del establecimiento", subrayó uno de ellos.