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Con carteles y letreros en contra del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, más de cuatrocientas personas residentes en El Paso se manifestaron ayer en esta urbe fronteriza, contra la nueva ley que obliga a empleadores y aseguradoras a ofrecer métodos anticonceptivos a sus empleadas.

 Esta protesta forma parte del más de un centenar de concentraciones convocadas estos días en diferentes ciudades de Estados Unidos por parte de grupos conservadores, para manifestar su oposición a la nueva normativa.

“El presidente está faltando al respeto a nuestra libertad religiosa. No es posible que tengamos que pagar por las ‘pastillas del día después’ de nuestros empleados y, por ende, fomentar el aborto”, indicó anoche a EFE, Bob Peña, uno de los organizadores de la manifestación que tuvo lugar en El Paso.

Al igual que Peña, miembros de diferentes iglesias de la ciudad gritaron arengas en contra de este mandato.

“Las personas de fe no somos ciudadanos de segunda clase”, gritaron algunos, que defendían que Obama no respeta la Primera Enmienda de la Constitución estadounidense.

 Sacerdotes y pastores también protestan

Durante la manifestación, varios sacerdotes católicos de El Paso y pastores de otros cultos religiosos hablaron sobre la medida gubernamental e indicaron que en caso de que el Tribunal Supremo de Justicia no la declare inconstitucional en los próximos días, seguirán realizando protestas de este tipo.

“¿Qué educación podemos ofrecerle a nuestros hijos, cuando el mismo gobierno autoriza el aborto, las pastillas anticonceptivas y los preservativos en las escuelas?”, preguntó Lucía Sánchez, una de las asistentes a la manifestación.

Para Sánchez, la medida de Obama genera anarquía en la sociedad y que debido a líderes como él, la juventud “ha perdido los valores”. Sin embargo, en la concentración se encontraban personas que sí están a favor de estas medidas.

“Yo apoyo las medidas del presidente, porque considero que son justas”, dijo Pablo Saavedra, un estudiante de Periodismo, quien indicó que prefiere “los métodos anticonceptivos, a las familias que se llenan de hijos en esta crisis económica”.

“Yo pago seguro de salud y aún así debo comprar pastillas anticonceptivas para mi novia, que son 30 dólares mensuales”, dijo el estudiante, quien añadió: “Muchas de estas personas son intolerantes en su actuar, aunque profesan unidad y amor”.

Aunque la propuesta original del presidente exigía que las organizaciones religiosas incluyeran la cobertura de métodos anticonceptivos en sus planes de salud, finalmente ese extremo se suavizó por la oposición de grupos religiosos.

Así, en el caso de las instituciones religiosas, serán las compañías de seguros y no ellas las que ofrezcan asistencia anticonceptiva gratuita a las empleadas.

“Casi el 99 por ciento de todas las mujeres ha recurrido a la anticoncepción en un determinado momento de su vida. Sin embargo, casi la mitad de las mujeres de entre 18 y 34 años han tenido dificultades al tener que afrontar el gasto”, indicó recientemente el presidente, para justificar esta iniciativa.

Al término de la protesta en El Paso, los líderes de esta urgieron a los asistentes a llamar a sus representantes en el Congreso para pedirles que apoyen una legislación que se oponga a la orden del Departamento de Salud y Servicios Humanos.