•   Chimoré, Bolivia  |
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  • AFP

Los gobiernos de Bolivia, Brasil y Estados Unidos comenzaron el viernes en la región boliviana del Chapare a utilizar un sistema satelital para controlar la reducción de las áreas plantadas con hoja de coca, constató la AFP.

"Al narcotráfico hay que derrotarlo de manera conjunta, compartiendo los esfuerzos entre los Estados. Este es el gran aporte de este sistema, de este plan trilateral entre Bolivia, Estados Unidos y Brasil", afirmó aquí el ministro de Gobierno, Carlos Romero.

El embajador de Brasil en La Paz, Marcel Biato, y el encargado de Negocios de Estados Unidos, John Creamer, entregaron en el poblado de Chimoré, en el Chapare, equipos GPS (Sistema de Posicionamiento Global, por sus siglas en inglés), en el marco de un convenio antidrogas firmado en enero.

El convenio trinacional que durará un año tiene el fin de promover la coordinación técnica y científica entre los países firmantes, con el fin de tener un mejor control y mayor precisión en las áreas de cultivo excedentario de coca para su erradicación, con un presupuesto de 350 mil dólares.

Los equipos GPS permiten verificar in situ la cantidad de coca erradicada y luego hacer un seguimiento para volver a monitorear si los campesinos han sembrado otra vez la planta, un problema irresuelto en Bolivia.

Bolivia cuenta con 31 mil hectáreas de coca, según datos de las Naciones Unidas, de las que sólo 12.000 son legales para usos tradicionales como mascado, infusión y en rituales religiosos andinos.

El país viene erradicando desde fines de la década de los 80 del siglo pasado, manualmente y con la participación de policías y militares, entre 5.000 y 10.000 hectáreas anuales, pero mientras los gobiernos destruyen plantíos, los campesinos vuelven a sembrar más coca.

La milenaria planta es también materia prima para fabricar cocaína, una actividad en la que Bolivia ocupa el tercer lugar mundial, después de Perú y Colombia, según la ONU.