•   TEGUCIGALPA / EFE  |
  •  |
  •  |

El cardenal hondureño, Óscar Andrés Rodríguez, dijo hoy que la Semana Santa debe ser “un espacio mayor a la reflexión y a la oración”, y que Honduras no es un país de enemigos, sino de hermanos.

“Honduras no es un país de enemigos, es un país de hermanos, así debemos amarnos y respetarnos”, subrayó Rodríguez, ayer, durante la misa del Domingo de Ramos con la que inició la Semana Santa en el atrio de la Catedral de Tegucigalpa, en presencia de centenares de católicos que portaban palmas.

 Agregó que los ramos que fueron bendecidos “no son simples amuletos de buena suerte, sino símbolos de nuestra fe”.

“Al agitarlos alegremente queremos proclamar a todos que Jesús es nuestro Mesías y que nosotros seguimos sus palabras con la fuerza de los sacramentos para edificar en nuestras comunidades el reino de Dios, de la civilización del amor”, enfatizo el también Arzobispo de Tegucigalpa.

Agregó que “Honduras ha sufrido muchos golpes, especialmente en los últimos días” con la muerte de 361 personas a causa de un incendio en la Granja Penal de Comayagua, centro, el 14 de febrero, y otras 13, en una riña entre reos en el presidio de San Pedro Sula, norte, el 29 de marzo pasado.

El prelado dijo que el país no puede seguir viviendo “con esa violencia completamente irracional que quita la vida de otras personas”.

Una verdadera Semana Santa
 Sobre la Semana Santa, en cuyo inicio participaron miles de católicos hondureños en todo el país, señaló que se debe caracterizar “por cosas santas” y que la población “también puede divertirse sanamente sin tener que ofender a Dios”.

Rodríguez expresó que le entristecía un accidente de tráfico que el sábado dejó cuatro muertos y ocho lesionados en una triple colisión en la que participaron dos autobuses del servicio interurbano y un vehículo particular, unos 59 kilómetros al sur de Tegucigalpa.

Añadió que aunque sea utópico decirlo, ese accidente “podría llegar a ser el único si la gente no bebe cuando maneja y se acerca a Dios”, en alusión a los numerosos accidentes de tráfico que se registran durante la Semana Mayor, muchos de ellos debido al consumo de bebidas alcohólicas.

El sábado, más de 2,000 jóvenes de la pastoral católica participaron en una tradicional marcha en Tegucigalpa, de lo que Rodríguez dijo sentirse orgulloso, porque son muchachos que no consumen bebidas alcohólicas, sino que se acercan a Dios.