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  • AFP

La Policía de Inmigración y Aduanas (ICE) de Estados Unidos anunció el lunes que sus agentes detuvieron más de 3.100 extranjeros durante redadas en los ultimos seís días en 50 estados.

Entre los detenidos hay tanto extranjeros con antecedentes penales como inmigrantes que han violado las leyes de inmigración estadounidenses, según el comunicado de la agencia federal.

"Los resultados de esta operación destacan el compromiso de ICE de dar prioridad al arresto y deportación de extranjeros con antecedentes penales, así como aquellos que se aprovechan del sistema de inmigración del país", dijo el director de ICE John Morton.

Según el ICE, de los más de 3.100 detenidos, 2.834 individuos tenían antecedentes penales.

El director del Ice agregó que "debido a este incansable esfuerzo y trabajo de equipo de los agentes y oficiales de ICE para encontrar a estos criminales extranjeros y prófugos, tenemos 3.168 menos extranjeros criminales y violadores de las leyes migratorias en nuestros barrios y en el país".

El comunicado no incluye ningún tipo de listado de nacionalidades pero especifica que las redadas se realizaron tras seis días de operación, "la más amplia de este tipo, según indica, con la colaboración de 1.900 oficiales federales desplegados en 50 estados, incluido la isla de Puerto Rico, que es estado libre asociado de Estados Unidos.

El gobierno de Barack Obama ha deportado una cifra récord de indocumentados, una media de 400.000 al año desde hace tres años fiscales, según cifras del Departamento de Seguridad Interna (DHS por sus siglas en inglés).

De acuerdo al gobierno actual, no es posible deportar a la totalidad de los 11 millones de extranjeros indocumentados -en su mayoría latinoamericanos- que viven en el país, pues las restricciones presupuestarias sólo permiten sacar del país a unos 400.000 indocumentados.

Organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes acusan al presidente Obama de haber traicionado al electorado hispano con la promesa de una reforma migratoria que no se aprobó y que por el contrario, ha liderado uno de los gobiernos más mano dura contra la inmigración indocumentada.