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  • AFP

La Fiscalía venezolana abrió el lunes una investigación sobre el secuestro del agregado de la embajada de Costa Rica en Caracas, Guillermo Cholele, la noche del domingo, un hecho calificado como "sumamente grave" por San José.

Cholele fue secuestrado en horas de la noche el domingo cuando su vehículo "fue interceptado por varias personas armadas" en el barrio residencial La Urbina (este de Caracas), tras lo cual lo "montaron" en una camioneta, según informaciones preliminares difundidas por la Fiscalía.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Costa Rica "considera sumamente graves tales hechos", señaló un comunicado emitido en San José.

Costa Rica informó que los secuestradores establecieron contacto telefónico con la familia del agregado para solicitar "un monto económico por el rescate" y asegurar que se encuentra en "buen estado de salud".

Las autoridades costarricenses se están coordinando con sus pares de seguridad y cancillería en Venezuela "para garantizar la salud y la integridad personal del diplomático", agregó la nota.

El ministro del Interior de Venezuela, Tareck El Aissami, aseguró por su parte que la investigación se está tratando "al más alto nivel" y esperó que "arroje como primer resultado la liberación del funcionario costarricense".

Este es el tercer secuestro de un diplomático en Caracas en los últimos seis meses.

En noviembre pasado, el cónsul chileno en la capital venezolana, Juan Carlos Fernández, resultó herido al recibir un disparo en una pierna, después que unos individuos lo retuvieran durante varias horas y le robaran el vehículo.

El pasado 29 de enero el embajador mexicano en Caracas, Carlos Pujalte, y su esposa sufrieron un secuestro "express" en el norte de la ciudad y fueron liberados en buen estado de salud luego de cuatro horas.

En Venezuela, uno de los países con mayores índices de violencia de la región, no hay cifras oficiales de secuestros, pero según los últimos datos de la ONG Observatorio Venezolano de Violencia, en 2011 se registraron unos 1.200 casos.

Estos son principalmente secuestros de varios días, ya que los llamados "express", que en su mayoría se resuelven rápidamente con el pago de un rescate, no suelen ser denunciados.