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  • EFE

Las fuerzas colombianas de seguridad detuvieron a una joven guerrillera de las FARC que tuvo contacto con varios militares y policías asesinados hace poco en cautiverio por los rebeldes y que había regresado al país tras dar a luz en Perú,
dijeron hoy fuentes regionales del Ejército Nacional.

"Luz Dary", alias de la mujer, fue capturada el miércoles en una calle de Neiva, adonde llegó hace pocos días con su bebé, según informó la Novena Brigada del Ejército con un comunicado difundido en su sede de esa ciudad del suroeste de Colombia.

La fuente precisó que la rebelde se trasladó a Perú a finales del año pasado "con el objetivo de dar a luz a su hijo y hace pocos días había regresado al país, refugiándose en el barrio Las Palmas, al oriente de la ciudad de Neiva, donde finalmente fue capturada".

El destino peruano de la mujer no fue informado por la unidad militar, que resaltó que ella era la compañera sentimental de "Gelier Mosquera", alias del jefe del frente catorce de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), y ejercía como responsable de las comunicaciones por radio de esta facción.

Dicho reducto actúa en el departamento sureño del Caquetá y se le responsabilizó del ataque de diciembre de 1999 a la localidad de Curillo, de la misma región, en el que los insurgentes mataron a varios policías y tomaron cautivos a doce más.

La brigada militar de Neiva indicó que la guerrillera participó en esta acción, por lo que la Fiscalía General la reclamaba, bajo cargos de secuestro, homicidio y hurto calificado.

Entre los secuestrados en el asalto a Curillo estaba el sargento mayor Luis Alberto Erazo, único sobreviviente de una fracasada operación militar de rescate lanzada a finales de noviembre del año pasado en Solano, también en el Caquetá, y donde los rebeldes mataron a dos militares y dos policías.

Uno de ellos era el sargento del Ejército José Livio Martínez, quien para entonces era el rehén más antiguo de las FARC, que lo habían hecho cautivo en diciembre de 1997 en el sur del país.

El desenlace llevó a los rebeldes a decidirse por la puesta en libertad unilateral de los únicos diez miembros de las fuerzas de seguridad que les quedaban como rehenes, cuatro militares y seis policías que entregaron el pasado 2 de abril en las selvas del sureste del país.

Erazo identificó a "Luz Dary" como "la encargada de realizar la filmación de las últimas pruebas de supervivencia" de los cuatro asesinados, cuyos carceleros pertenecían al frente 63 de las FARC.