•   La Paz, Bolivia  |
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  • AFP

El presidente de Bolivia, Evo Morales, desestimó este jueves la posibilidad de un ajuste salarial superior al 6,9% que corresponde a la inflación anual de 2011, en momentos en que la central sindical de trabajadores pide un sustancioso aumento de sueldos.

La unitaria Central Obrera Boliviana (COB) plantea una remuneración capaz de solventar una cesta familiar mensual de 8.000 bolivianos (1.150 dólares), casi diez veces más que el actual salario mínimo nacional, que es de 813 bolivianos.

"Los incrementos salariales siempre van a ser por encima de la tasa de inflación, jamás ha sido en nuestra gestión menos, y quisiera aumentar mucho, pero tenemos que invertir y tenemos dos inversiones grandes" en hidrocarburos, dijo Morales ante un auditorio de maestros de educación pública.

Estas inversiones son insoslayables, porque "ya estamos empezando con la industrialización de los hidrocarburos", que nacionalizó en 2006 durante su primer mandato, dijo el gobernante que entregó equipos de computación a maestros de El Alto, ciudad vecina de La Paz.

La COB efectuó el miércoles una movilización en La Paz en demanda de un salario capaz de cubrir una canasta familiar, equivalente a 1.150 dólares, mientras mantiene reuniones de negociación con el gobierno, hasta ahora sin resultados.

El presidente manifestó que la estatal petrolera YPFB invierte 160 millones de dólares en una planta separadora de líquidos que "va a rentar al año 350 millones de dólares, que serán los nuevos ingresos para el pueblo y eso hay que democratizar mediante la distribución en salarios".

Además está en curso "otra inversión en Yacuiba (sud) donde está concentrada la mayor reserva del gas (del país). En esta planta se está invirtiendo 600 millones de dólares (y) generará a favor del Tesoro General de la Nación (TGN) cerca de 1.000 millones de dólares al año", especificó Morales.