•   Cartagena, Colombia  |
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  • EFE

La pobreza y la desigualdad son algunos de los grandes temas a discutir en la VI Cumbre de las Américas que celebrarán el próximo fin de semana los gobernantes del continente, donde en 2010 había 177 millones de pobres, el 31,4 % de la población total.

Si bien ha habido avances en materia macroeconómica en América Latina en los últimos años, esta mejora no se ha plasmado como se hubiera deseado en la reducción de esos indicadores.

Y es que la desigualdad se ha convertido "en una de las mayores amenazas de las Américas", advirtió hoy, en vísperas de la cumbre, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, al adelantar también que ese flagelo creció en el nuevo milenio.

De los 177 millones de pobres que tenía el continente en 2010, unos 70 vivían en la indigencia, lo que significa el 12,3 % de la población del continente, reveló la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) en su informe titulado "Panorama Social de América Latina".

Si bien la CEPAL preveía que para 2011 se iba reducir ligeramente la pobreza, también dijo que iba a aumentar la indigencia, lo que evidencia que la desigualdad se sostiene en América Latina y el Caribe.

"Hay que tener un norte claro porque el problema de la desigualdad es vital. No es sólo distribución del ingreso, es distribución de servicios públicos, acceso a la educación, a la vivienda, a la seguridad. La distribución de ingresos también tiene que ver con ir cerrando las brechas que existen entre unos y otros", indicó Insulza.

El secretario general de la OEA insistió en que superar la desigualdad es "crucial" para la democracia en América Latina. Aún así el balance respecto a una década atrás es favorable, pues la pobreza acumulada desde 1999 se redujo un 17,0 % y la indigencia un 10,3 %, agrega el informe de la CEPAL utilizado por el Gobierno de Colombia como punto de partida del debate de la cumbre de Cartagena.

Por países, los mejores resultados sobre reducción de pobreza fueron logrados por Perú (3,5%); Ecuador (3,0%), Argentina (2,7%), Uruguay (2,0%) y Colombia (1,4%).

Sin embargo, en naciones como Honduras y México los pobres aumentaron un 1,7 y un 1,5 %, respectivamente; mientras que en Panamá el número de indigentes creció hasta un 1,5 %.

El Gobierno de Colombia, anfitrión de la Cumbre, lo ha dejado claro: "estas inequidades persisten como obstáculos en el objetivo compartido de asegurar sociedades más justas e incluyentes y de satisfacer los Objetivos de Desarrollo del Milenio", según los organizadores.

Y es que lo más grave de la pobreza y la desigualdad es que persisten en el tiempo y el problema tiene multiplicidad de dimensiones, más allá de la monetaria.

Así lo determina otro informe, en este caso del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), elaborado a pedido del Gobierno de Colombia para esta cumbre que tiene como lema "Conectando las Américas: socios para la prosperidad".

El PNUD propone una estrategia basada en "una comprensión clara de la magnitud y los procesos que causan la pobreza, sean económicos, políticos, sociales o culturales, siempre desde una óptica general".

Porque esa pobreza y esa desigualdad dificultan el crecimiento sostenido, derivan en una insuficiente generación de empleo, en ausencia de políticas de redistribución equitativa, no ofrecen las mismas oportunidades para todos, ni logros a largo plazo, y además deterioran los mecanismos de protección social.

Aún así, América Latina y el Caribe lograron recuperarse rápidamente de la crisis de 2009 gracias a su mejor posición macroeconómica frente al pasado: tras una leve contracción del 1,8 % ese año, en 1010 el producto interno bruto de la región aumentó un 5,7 %.

El mejor posicionamiento del sector financiero y los menores niveles de inflación y endeudamiento, así como una mayor fortaleza fiscal, contribuyeron a que las economías crecieran en un promedio del 4,9 % durante el periodo 2003-2008; y del 3,9 % si se extiende hasta 2009, la mayor tasa desde la crisis de la deuda de los años ochenta del siglo pasado, agrega el PNUD.

Un total de 33 presidentes y jefes de Gobierno, todos los del continente menos Cuba y Ecuador, han confirmado su asistencia a esta cita en la que uno de los temas centrales del debate será, tal y como ha adelantado el Gobierno anfitrión, la inequidad en las Américas.