• Damasco, Siria |
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  • AFP

Decenas de miles de sirios se manifestaron este viernes para poner a prueba el compromiso del régimen de respetar el plan de paz internacional, pero el cese del fuego, ya precario, fue nuevamente amenazado por la muerte de seis civiles a manos de las fuerzas del gobierno.

Desde la entrada en vigencia de la tregua, el jueves en la mañana, los balances marcan, sin embargo, una clara diferencia con los últimos días, cuando los muertos se contaban diariamente por decenas.

A favor de la tregua, la comunidad internacional examina el envío de observadores para vigilar la aplicación en el terreno del plan del emisario internacional Kofi Annan, que reclamó el viernes un “acceso humanitario” a Siria.

Desde que comenzaron la violencia en marzo de 2011, las autoridades imponen restricciones draconianas al acceso de los periodistas y humanitarios, impidiendo la verificación de las informaciones a través de fuentes independientes.

Los militantes y la oposición dijeron querer hacer de esta jornada con la consigna de “La Revolución para todos los sirios” una prueba para el régimen, que durante más de un año ha tratado de aplastar la contestación de manera sangrienta.

“Del momento que las tropas están obligadas a aliviar la presión, los sirios pueden decidir por ellos mismos unirse o no a esta revolución popular”, estimó Karim Bitar, investigador especialista en el Medio Oriente.

Permiso para manifestarse
El plan de seis puntos de Kofi Annan prevé, además del cese de las hostilidades, la retirada del ejército de las ciudades y el “derecho a manifestarse pacíficamente”. No obstante, Damasco recordó que toda manifestación debía ser autorizada previamente.

El Consejo Nacional Sirio, CNS, principal coalición de la oposición, llamó a continuar la movilización para obtener la caída del presidente Bashar al Asad.

“El pueblo quiere la caída del régimen” y “vamos a ver las promesas de Asad de cese el fuego” gritaban los manifestantes, calificando al ejército sirio de “traidor” según vídeos publicados en internet por los militantes.

Varias corrientes de la oposición rechazan todo diálogo con Damasco antes de que Asad se vaya, lo que hace temer a los analistas que el plan Annan solo se limite a su aspecto militar en ausencia de real diálogo político.

El Observatorio Sirio de los Derechos Humanos, OSDH, dio cuenta de la muerte de cuatro manifestantes a manos de las fuerzas del régimen en Hama (centro), escenario de gigantescas manifestaciones a mediados de 2011, uno en las afueras de Damasco y otro en Homs (centro).

Además, dos militares murieron en Hama y en Alep...
Combates con arma pesado tuvieron lugar en la mañana cerca de la frontera con Turquía, según el OSDH.

El jueves, ante el Consejo de Seguridad de la ONU, Kofi Anna estimó que técnicamente, Damasco no había respetado su plan pero que el frágil cese del fuego era una “posibilidad que aprovechar”, mientras que el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, dijo querer “enviar un equipo de observadores lo más rápidamente posible”.