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  • AFP

El exdirector del diario italiano Avanti y empresario Valter Lavitola detenido el lunes en Italia, acusado de corrupción y soborno al exprimer ministro Silvio Berlusconi y al presidente panameño Ricardo Martinelli, gozaba de escolta y coche oficial en Panamá, según testimonios citados el martes por la prensa italiana.

Mientras la justicia italiana buscaba a Lavitola por presunta extorsión contra Berlusconi y por "uso indebido" de unos 20 millones de euros de financiación pública para el diario L'Avanti, el periodista y empresario gozaba de "escolta, chófer y coche oficial" en Panamá, aseguró el presidente de Svemark, Mauro Velocci, uno de los testigos del caso, según revela la prensa local.

Como prueba de los lazos entre el empresario y el presidente panameño, Lavitola reconoció ante Velocci que la justicia italiana le consideraba fugitivo desde septiembre pasado, pero en Panamá gozaba "de escolta y coche oficial puesto a su disposición por el mismo Martinelli", aseguró el testigo.

Por su parte el diario Il Corriere della Sera, que cita como fuente la orden de captura a Lavitola firmada por el juez de investigación preliminar de Nápoles, sostiene que las vacaciones de Martinelli junto con dos ministros y un miembro de la Corte Suprema con sus esposas, en la isla italiana de Cerdeña del 18 al 21 de agosto del 2011, fueron "pagadas por Lavitola".

Para el juez Dario Gallo, las vacaciones fueron organizadas por "conveniencia personal" por Lavitola, quien actuaba como "un hombre de Estado de incógnito".

Durante esas vacaciones, Lavitola organizó una visita a la mansión veraniega de Silvio Berlusconi, Villa Certosa, en la que no participó el entonces primer ministro italiano por razones de salud.

Al término de la visita, Lavitola le insistió a Martinelli, a quien llamaba familiarmente "hermano", para que se hiciera fotografías en la villa con el fin de que fueran publicadas por la prensa panameña.

Según Gallo, el regalo de vacaciones a la delegación panameña "no se trató de un gesto de amistad desinteresado sino de una inversión para el futuro y por actividades pasadas de corrupción", escribió.

"El crédito de que gozaba Lavitola con Martinelli estaba basado en la relación estrecha del periodista-empresario con el entonces jefe de gobierno Silvio Berlusconi", subraya el juez.

Según fuentes judiciales italianas, Lavitola está acusado de haberse presentado como "intermediario" del presidente de Panamá para realizar "negociaciones ilícitas" en ese país, entre ellas la construcción de varias cárceles.

Fuentes oficiales panameñas reconocieron que Lavitola presentó al Ejecutivo panameño el proyecto de las cuatro cárceles junto a otros empresarios italianos, pero recalcaron que fue rechazado porque "el Estado no estaba en capacidad de asumir el costo".

Lavitola está acusado de presunta "corrupción internacional" junto con otras doce personas, entre ellas el senador Sergio de Gregorio.

El presidente panameño salió el lunes al paso de estas acusaciones: "En Panamá ninguna empresa italiana está construyendo ni una cárcel", dijo brevemente Ricardo Martinelli en su cuenta de la red social Twitter.