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  • EFE

La violencia y el narcotráfico que afectan a Centroamérica constituyen un "problema hemisférico" porque amenazan a otros países americanos, advirtió hoy el jefe del Comando Sur del Ejército estadounidense, general Douglas Fraser, en una conferencia sobre seguridad regional en El Salvador.

Fraser subrayó que ante ese riesgo se requiere "trabajar conjuntamente", y también informó que en la "Operación Martillo", que Estados Unidos y otros países ejecutan desde enero pasado en el Pacífico y el Caribe, se han decomisado unas 25 toneladas de drogas.

El oficial estadounidense y el jefe del Estado Mayor de la Fuerza Armada de El Salvador, general César Acosta, inauguraron la Conferencia de Seguridad de Centroamérica, que se celebra anualmente desde 2008 por iniciativa del Comando Sur.

La conferencia, que terminará mañana en un hotel de San Salvador, servirá para el intercambio y evaluación de experiencias e información de operaciones combinadas contra el narcotráfico y otras formas del crimen organizado en el continente.

Fraser destacó que al encuentro no sólo asisten jefes militares y otras autoridades de seguridad de Centroamérica, sino también de Suramérica y el Caribe, por la importancia de la acción hemisférica contra esos flagelos.

Al inaugurar la conferencia, Fraser reiteró que con el narcotráfico "ha habido mayor violencia en Centroamérica", pero advirtió de que este "es un problema hemisférico", que amenaza "desde Canadá hasta Chile".

"El crimen trasnacional organizado aquí en Centroamérica lo veo como un problema hemisférico, no inicia en un país y se detiene en otro", por lo que "la solución tampoco descansa en un país", señaló.

"Es una solución global la que tenemos que abordar conjuntamente", y aunque "el problema hoy se manifiesta muy seriamente aquí en Centroamérica", esto "no quiere decir que el problema va a permanecer acá", insistió.

Recordó que, "cuando se pone presión en estos grupos (criminales) en diferentes partes del hemisferio, migran" a otros países.

"Así que nuestro desafío es trabajar conjuntamente para que reconozcamos y podamos ajustar (estrategias) antes de que nuestros adversarios se ajusten", puntualizó.

No hay "una sola respuesta a todo esto" e incluso, "desde el punto de vista de las Fuerzas Armadas, tampoco veo que seamos la solución, somos parte de la solución", afirmó.

En México el Ejército libra una batalla abierta contra el narcotráfico, y países centroamericanos como El Salvador, Guatemala y Honduras han recurrido a los militares para apoyar a la Policía y otros cuerpos de seguridad en el combate de ese flagelo.

Fraser también dijo, en rueda de prensa posterior al acto, que el "objetivo primordial como región es crear una red de colaboración que sea mucho más fuerte que cualquier estructura criminal".

La "Operación Martillo", añadió, es un buen ejemplo de la cooperación entre Estados Unidos y varios países latinoamericanos, especialmente de Centroamérica, para interceptar cargamentos de droga en el Pacífico y el Caribe.

"Hasta la fecha hemos interrumpido como 25 toneladas métricas de cocaína y otras drogas, y hemos detenido más de 50 personas" relacionadas con los alijos, indicó.

Representantes de las fuerzas armadas de Estados Unidos, El Salvador, Belice, Chile, Colombia, República Dominicana, Guatemala, Honduras, Nicaragua y México, así como de organismos de seguridad de Costa Rica y Panamá, que no tienen Ejércitos, participan en la conferencia en San Salvador.