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  • AFP

El sector privado debe involucrarse más en la lucha contra el narcotráfico en América Central, y pagar impuestos justos, coincidieron este jueves expertos en un debate en el Banco Mundial (BM), entre ellos su presidente Robert Zoellick y una alta funcionaria estadounidense.

"No pueden simplemente hacer dinero e irse a Miami", aseveró Zoellick, durante el evento sobre la creciente violencia en América Central producto del crimen organizado, al margen de las reuniones de la primavera boreal del BM y del Fondo Monetario Internacional en Washington.

Zoellick rechazó una creencia arraigada en América Latina de que el Estado y el sector privado tienen diferentes áreas de acción.

Los empresarios "tienen que ser capaces de participar y de hacer que la democracia funcione en sus propios países, porque de otro modo todos estos esfuerzos que hemos hecho en la década pasada" se diluirán, advirtió Zoellick.

Es vital "asegurar que el sector privado y sus voces sean parte de la solución", dijo la subsecretaria de Estado norteamericana para Seguridad Civil, Democracia y Derechos Humanos, María Otero.

"El hecho de que muchos de los ricos en América Latina no han pagado su parte justa de los impuestos es una de las razones por las cuales los servicios necesarios para proteger a los ciudadanos (...) no han estado a su alcance", afirmó Otero.

La funcionaria norteamericana saludó las iniciativas legislativas aprobadas en Guatemala, Costa Rica y Honduras para ampliar la recaudación fiscal, lo que a su vez redunda en mayores recursos que pueden ser dedicados a programas que reviertan la penetración del crimen organizado en las sociedades.

"¿Por qué el sector privado no puede hacer más para motivar que más cerebros de la sociedad se involucren?", preguntó a su vez el exsecretario estadounidense de Comercio bajo la presidencia de George W. Bush, Carlos Gutiérrez.

El problema "es el mismo en casi todos los países latinoamericanos: el 5% de la población está impulsando al país" mientras el otro 95% "se siente como si estuviera al margen", pero esa situación podría revertirse con más inversión en educación y formación, dijo Gutiérrez.

Zoellick señaló que el BM, junto a otros entes multilaterales, países como Estados Unidos y los europeos, el sector privado y la sociedad civil, han participado en una "nueva asociación" contra el crimen organizado en América Central, que se ha convertido en la región más violenta del mundo según la ONU.

Según un informe del Banco Mundial divulgado el año pasado, la creciente criminalidad en América Central acarrea costos a la región equivalentes al 8% de su PIB.

"Pero parte de la solución a este problema, ya sea en Colombia, México o Centroamérica, es que el sector privado tiene que decir 'este es también nuestro problema'", añadió el presidente del BM.

Otero insistió en que Washington rechaza la posibilidad de una despenalización de las drogas, tal y como propuso el presidente de Guatemala, Otto Pérez, en medio de una creciente frustración en América Central ante la rampante violencia.

La opción no puede ser entre "una guerra contra las drogas centrada en los esfuerzos policiales y la despenalización", dijo Otero. Estados Unidos cree en una estrategia "balanceada", que incluye la disminución del consumo a lo interno del país, el principal mercado de drogas del mundo, dijo.

Otero reiteró el compromiso de su gobierno con América Central, para la cual a través de una iniciativa de seguridad ha comprometido 361 millones de dólares desde 2008, y este año se le añadirán 130 millones, según anunció el presidente Barack Obama en la pasada Cumbre de las Américas.