• La Paz, Bolivia |
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  • ACAN-EFE

El viceministro de Régimen Interior de Bolivia, Jorge Pérez, recibió ayer una pedrada, en uno de los incidentes más graves de la segunda jornada de una huelga general convocada por la Central Obrera Boliviana, COB, para exigir al presidente Evo Morales mejores salarios.

Las protestas fueron multitudinarias en varias ciudades, sobre todo en La Paz y Cochabamba, donde hubo choques de manifestantes con policías que usaron gases lacrimógenos y detuvieron a algunos de ellos, pero la huelga de 72 horas tuvo escaso eco en los centros de trabajo.

También hubo manifestaciones y bloqueos callejeros en Santa Cruz, Sucre y Potosí. Una marcha de sindicalistas y estudiantes rodeó la Plaza Murillo de La Paz, donde están el Palacio Presidencial y el Parlamento, custodiados por barricadas de policías, pero allí no hubo choques ni lanzamiento de cargas de dinamita, al contrario de la víspera.

En cambio, a las puertas del Ministerio de Salud estudiantes de medicina, vestidos con batas blancas, agredieron a pedradas a los policías y una alcanzó en la cabeza al viceministro cuando daba declaraciones a los medios.

Además de Pérez, seis agentes resultaron heridos por pedradas, según informes oficiales, y los antidisturbios respondieron con gases lacrimógenos.

Pérez dijo que tiene una contusión en la cabeza, pero no muy grave, y que los agresores no son universitarios o médicos en huelga, sino políticos que quieren sembrar “caos y violencia” en medio de las protestas sociales que cumplen su séptima semana consecutiva.

Varios detenidos
Medios locales informaron de al menos tres detenidos. Pese a que las manifestaciones fueron concurridas, hubo escaso seguimiento de la huelga general en los centros de trabajo, pues se cumplió solo en las universidades y en los hospitales públicos.

Desde fines de marzo, los médicos, los trabajadores de la salud pública, además de los estudiantes de medicina, son los sectores más beligerantes en las protestas que afronta Morales, a quien exigen que anule un decreto que aumenta su jornada laboral de seis a ocho horas, sin mejorarles el salario por ello.

El líder de la COB, el minero Juan Carlos Trujillo, encabezó la manifestación de La Paz, que reclama en primer lugar un aumento salarial general superior al 8% decretado por Morales el pasado primero de mayo.

Decenas de mineros secundaron la protesta, e hicieron detonar pequeñas y medianas cargas de dinamita, llamadas “cachorros” en Bolivia.