•   Adén, Yemen  |
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  • AFP

El ejército yemení lanzó el sábado una vasta ofensiva para arrebatar a Al Qaida el control de dos ciudades del sur, mientras en el este del país drones estadounidenses efectuaron dos ataques contra la red, indicaron responsables, dando un balance de 23 muertos.

Estas operaciones se producen tras las revelaciones de un agente infiltrado en las filas de Al Qaida en la Península Arábiga (AQPA), cuyas informaciones permitieron matar el 6 de mayo a uno de sus jefes, Fahd al Quso, en un ataque aéreo atribuido a Estados Unidos en el este de Yemen.

"La ofensiva de envergadura" destinada a arrebatar a Al Qaida las ciudades de Zinjibar y Jaar, en el sur, "fue lanzada por el ejército yemení a partir de tres ejes, con el apoyo de la aviación y la marina", dijo un responsable militar, que pidió el anonimato.

El ministro de Defensa, Mohamed Naser Ahmed, estaba supervisando la operación, según el responsable.

Dos soldados, entre ellos un coronel, murieron en los combates, y 12 militares resultaron heridos, según él.

Seis combatientes de los Partidarios de la Sharia, un grupo vinculado a Al Qaida, murieron también, según una fuente tribal de Jaar, donde fueron evacuadas las víctimas.

La aviación bombardeó Jaar, donde murieron tres miembros de Al Qaida y un civil, indicó otra fuente tribal.

Los ataques aéreos abrieron el camino a las tropas, que avanzaban hacia la ciudad, según un responsable militar.

Los Partidarios de la Sharia tomaron en mayo de 2011 el control de Zinjibar, capital de la provincia de Abyan. También controlan Jaar y otros sectores de la provincia.

En los últimos meses se habían anunciado varias ofensivas para retomar el control en la región de Abyan, pero esta es la primera operación de envergadura después de que el nuevo presidente yemení, Abd Rabbo Mansur Hadi, prometió un combate sin tregua contra Al Qaida.

"La guerra contra los terroristas aún no ha comenzado, y no acabará mientras no hayamos purgado cada provincia y cada pueblo", dijo el presidente.

AQPA, nacida de las ramas saudí y yemení de Al Qaida, reforzó su presencia en el sur de Yemen aprovechando el debilitamiento del poder central a raíz de la revuelta popular que terminó por desalojar del poder el ex presidente Ali Abdalá Saleh.

En paralelo a la ofensiva del ejército yemení en el sur, en el este de Yemen hubo dos ataques de aviones teleguiados estadounidenses contra vehículos en los que iban combatientes de Al Qaida.

Seis combatientes murieron en un ataque de un drone norteamericano contra su vehículo en la carretera que conecta Shabwa con Marib, según un responsable local en Shabwa, que pidió el anonimato.

En un segundo ataque, un drone estadounidense largó dos cohetes contra dos vehículos en los que se desplazaban combatientes de la red, cerca del pueblo de Al Hosun, junto a la ciudad de Marib, según un jefe tribal y testigos. Cinco combatientes murieron.

Desde las revelaciones del agente infiltrado en AQPA, la red islamista fue blanco de varios ataques de drones estadounidenses y de asaltos mortíferos del ejército en el sur y el este del país.