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  • EFE

Un atentado contra el exministro colombiano Fernando Londoño dejó ayer al menos cinco muertos y 41 heridos en Bogotá, horas después de la desactivación de un coche-bomba y en coincidencia con la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio, TLC, con Estados Unidos.

Aunque prosigue la confusión en torno a la forma de cómo se perpetró el atentado, así como el caos en la zona del suceso, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, confirmó que iba dirigido contra Londoño, quien ocupó la cartera del Interior desde 2002 a 2004, durante el gobierno de Álvaro Uribe.

Londoño resultó herido, pero está fuera de peligro, indicó Santos, que también formó parte del Gabinete de Uribe como ministro de Defensa, antes de ser presidente.

“Me acabo de enterar que al doctor Londoño le hicieron un atentado, contra su vehículo blindado. Afortunadamente el doctor Londoño está estable, pero desafortunadamente murieron su conductor y un agente de policía que formaban parte de su esquema de seguridad”, dijo el presidente en un mensaje a los colombianos.

Estos agentes son dos de las cinco víctimas mortales, que las autoridades no descartan sigan en aumento dada la gravedad de algunos heridos.

Caos total

Londoño se trasladaba con su vehículo blindado por el cruce de la calle 74 con la avenida Caracas, una concurrida zona del norte de Bogotá y muy cercana al centro financiero, cuando ocurrió la explosión, que en un principio se creyó provenía de un autobús que pasaba por el lugar sin pasajeros en su interior.

El caos se adueñó de la zona, donde durante horas no cesaron de llegar ambulancias y servicios de emergencia, y adonde también acudió el alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, quien atribuyó al “odio y la venganza” este atentando terrorista.

“Es política del odio y la venganza que quiere imperar en Bogotá”, indicó Petro, quien confirmó que la bomba no estalló en el autobús, sin que por ahora haya información clara al respecto.

La explosión, además de destrozar completamente el autobús que pasaba por la zona y varios vehículos, causó grandes daños materiales en los edificios aledaños y comercios, según constató EFE.

Las Universidades Central y la Sergio Arboleda, ambas cercanas al lugar del atentado, fueron desalojadas de inmediato, mientras que las autoridades prohibieron que los motociclistas lleven acompañantes, lo que en Colombia se llaman “parrilleros”.

Este suceso tuvo lugar horas después de que artificieros especializados desactivaran un vehículo cargado con explosivos y estacionado frente a las instalaciones de la Policía metropolitana de Bogotá.

Las autoridades atribuyeron la colocación del coche-bomba a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC.