•   Damasco, Siria  |
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  • AFP

El emisario internacional Kofi Annan viajará "pronto" a Siria, escenario el viernes de manifestaciones masivas contra el régimen, en especial en Alepo, la segunda ciudad del país, donde las tropas dispararon contra los opositores.

Annan es el artífice de un plan de salida de crisis por el que se instauró una tregua el 12 de abril, continuamente violada.

El jefe de la misión de observadores de la ONU encargada de vigilar el alto el fuego, el general Robert Mood, reconoció que su gente no podrá obtener por sí sola el cese de la violencia sin un compromiso auténtico de las partes en conflicto.

Alepo, ciudad que durante los primeros meses de la revuelta se mantuvo al margen de la movilización, fue este viernes escenario de las "manifestaciones más importantes" desde el inicio de la rebelión en marzo de 2011, según activistas.

El opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) dio parte de manifestaciones "masivas" en la ciudad, situada en el norte del país.

"Alepo está viviendo un verdadero alzamiento", comentó Mohamad al Halabi, un militante antirrégimen. "Las fuerzas de seguridad dispararon contra la mayoría de las manifestaciones", añadió. En un video podía verse a jóvenes corriendo por una calle, huyendo del fuego nutrido.

Pese a la violencia, que se cobró en total once muertos, y el patrullaje minucioso de las ciudades, "decenas de miles" de personas salieron a las calles de todo el país este viernes, en lo que fueron las manifestaciones de mayor envergadura desde el anuncio del alto el fuego el 12 de abril, indicó el OSDH.

En paralelo a la represión de las manifestaciones, las tropas del gobierno siguieron bombardeando los focos rebeldes como la ciudad de Rastan y barrios de Homs, en el centro del país.

Los militantes antirrégimen tratan desesperadamente de tomar como testigos a los más de 250 observadores de la ONU desplegados en el terreno, y presentes la víspera en Alepo.

En un video, podía verse a unos jóvenes diciendo a un observador "vámonos, nos van a detener". Luego le pedían que los tomara "bajo su protección", tras hacerlo presenciar la brutalidad de las fuerzas de seguridad contra los estudiantes.

"Los observadores, sean los que sean, no pueden lograr una reducción progresiva y un fin permanente de la violencia si no hay un compromiso auténtico de todas las partes internas y externas", reconoció el general Mood en Damasco.

A lo delicado de esta misión y a la violencia diaria se añaden los recientes atentados en Damasco y Alepo reivindicados por grupúsculos oscuros.

El portavoz de Ban Ki-moon, Martin Nesirky, declaró que el secretario general de la ONU no tiene "pruebas concluyentes" de que Al Qaida esté detrás de esos atentados en Siria, pero sí teme que grupos terroristas aprovechen el conflicto.

Ban Ki-moon había dicho el jueves que Al Qaida podía ser responsable de los últimos atentados.

Por su lado, la agencia oficial siria Sana indicó el viernes que las autoridades frustraron "un atentado con coche bomba" en Deir Ezzor (este) y "confiscado un coche que contenía cerca de 600 kilos de explosivos" cerca de la capital.

En 14 meses de rebelión contra el régimen, más de 12.000 personas han muerto en Siria, en su mayoría civiles, según el OSDH.