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La iglesia católica se declaró el jueves en luto ante el previsible fallo de la Suprema Corte que legitimaría la despenalización en 2007 del aborto en la ciudad de México.

La Arquidiócesis de México anunció en un comunicado que ''con profundo desconsuelo'' hará doblar las campanas de la Catedral ''con tañido de luto por los millones de niños que serán sacrificados ante el 'amparo' de la inicua ley de los hombres, una vez que la Suprema Corte de Justicia de la Nación emita su voto resolutivo'' en torno al aborto.

Mientras la Corte entraba a su cuarto día de sesión sobre el tema, la Arquidiócesis añadió: ''elevamos nuestras súplicas a través de la oración y del sonido de las campanas para que, en señal de dolor, luto y penitencia por la matanza indiscriminada de infantes, pidamos perdón a Dios por quienes han promovido, votado y ratificado esta ley asesina''.

El máximo tribunal evalúa la constitucionalidad o no de las normas en vigor que desde abril del 2007 despenalizaron la interrupción del embarazo durante las primeras 12 semanas de gestación, aunque desde la víspera ocho ministros anticiparon que votarán por su validez y tres en contra.

La Arquidiócesis manifestó su pesar por lo que calificó una actitud de ''egoísmo y mezquindad humana'' la de los ministros.

La Procuraduría General de la República (PGR) y la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) plantearon que la despenalización del aborto sería inconstitucional por atentar contra el derecho a la vida _a su juicio garantizado en la carta magna_ y que la ALDF no tenía facultades para legislar al respecto.

El análisis en la Corte partió de un proyecto postulado por uno de sus ministros, en el cual se considera la despenalización como ilegal porque la Constitución protege la vida desde la concepción hasta la muerte.

Varios ministros refutaron el proyecto y señalaron que el derecho a la vida no está expresamente garantizado en la carta magna.

''Reafirmo mi convicción de que la Constitución no consagra textualmente el derecho a la vida mas sí la explicita (expresa) interpretándola como condición necesaria para el ejercicio de todos los demás derechos'', dijo el jueves el ministro Salvador Aguirre, el ponente del proyecto.

Antes de la modificaciones, la ley en México sólo excluía de penalidad a las mujeres que abortaran cuando el embarazo fuese resultado de una violación, el feto presentara alteraciones congénitas que implicaran daños físicos o mentales o cuando la madre corriera peligro.

Además de despenalizar la interrupción de la gestación, las reformas redujeron la pena de prisión, que era de uno a tres años, a entre tres y seis meses para las mujeres que aborten después del plazo fijado en la capital.