•   Brasilia, Brasil  |
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  • AFP

El noreste de Brasil "enfrenta una de las peores sequías de las últimas décadas", lo que obligó al gobierno a liberar unos 1.350 millones de dólares para llevar agua a la zona y aliviar las pérdidas de los agricultores, anunció la presidenta Dilma Rousseff este lunes.

El gobierno "ya contrató 3.360 camiones cisterna, que están ayudando a los estados y las alcaldías a distribuir agua en los municipios afectados por el estiaje", declaró Rousseff en su programa radial Café con la Presidenta.

La falta de lluvias golpea desde hace meses a los estados de Bahía, Pernambuco, Piauí, Sergipe y norte de Minas Gerais, donde se concentran los peores índices de pobreza y de infraestructura de Brasil.

Unos 800 municipios han sido declarados en estado de emergencia.

"Estamos invirtiendo 2.700 millones de reales (1.350 millones de dólares) en acciones de emergencia para ofrecer agua, garantizar renta y dar crédito a quien lo necesita", sostuvo Rousseff.

El plan incluye la entrega de subsidios de 200 dólares para 400.00O pequeños productores rurales y de 340 dólares para quienes perdieron la cosecha o no pudieron plantar por la sequía.

También el "crédito va a ayudar a proteger toda la economía de la región. Liberamos 1.000 millones de reales (unos 500 millones de dólares), que van a financiar familias agricultoras, criadores de ganado y de cabras", detalló Rousseff.

La prolongada sequía influyó en el estancamiento de la economía brasileña en el primer trimestre, cuando apenas creció 0,2%, según el gobierno.

Los cultivos más afectados fueron los de soja, maíz, arroz y frijol.