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  • AFP

 Estados Unidos dijo el miércoles que estaba listo para apoyar una acción fuerte de la ONU contra Siria, bajo el capítulo VII de la Carta de Naciones Unidas, como lo pidió la Liga Árabe.

"Nosotros, Estados Unidos, esperamos que todos los países responsables se adhieran pronto a tomar acciones apropiadas contra el régimen sirio, especialmente, si es necesario, a acciones en el Consejo de Seguridad de la ONU en el marco del capítulo VII, como lo pidió la Liga Árabe el fin de semana pasado", dijo el secretario del Tesoro Timothy Geithner en Washington.

"Ante la ausencia de señales serias de conciliación (de parte del régimen del presidente sirio Bashar al Asad), iremos pronto en esta dirección", dijo Geithner, al hacer referencia a esta disposición que permite aislar totalmente a un país mediante un fuerte régimen de sanciones.

Bajo el capítulo VII de la Carta de la ONU, "el Consejo de Seguridad puede decidir qué medidas que no impliquen el empleo de la fuerza armada deben ser tomadas para que sus decisiones tengan efecto, y puede invitar a los miembros de Naciones Unidas a aplicar esas medidas".

"Estas pueden incluir la suspensión completa o parcial de las relaciones económicas y de las comunicaciones ferroviarias, marítimas, aéreas, postales, telegráficas, radioeléctricas y de otros medios de comunicación, así como la ruptura de las relaciones diplomáticas", detalla el texto.

La Liga Árabe pidió el sábado a la ONU recurrir al capítulo VII para imponer la suspensión de las relaciones diplomáticas y sanciones a Siria, donde la aplicación del plan de paz del emisario internacional Kofi Annan está estancado.

El capítulo VII también prevé la posibilidad de recurrir a la fuerza en caso de amenazas contra la paz, pero la Liga Árabe aclaró que no pide "ninguna acción militar". Estimó que eso es algo que debe decidir el Consejo de Seguridad.

Frente a la sangrienta represión de las autoridades de Damasco contra las manifestaciones en Siria, Estados Unidos estableció un arsenal de sanciones que prohíben a sus ciudadanos comerciar con el Estado sirio o con un cierto número de sus dirigentes, comprar petróleo sirio, al tiempo que impiden el uso del sistema financiero estadounidense a varios grandes bancos sirios.

En ese sentido, Geithner exhortó a los países que aún no lo hicieron a seguir el ejemplo de Estados Unidos y "reaccionar rápidamente" para "adoptar sanciones oficiales contra el régimen sirio".

"No encontramos ninguna razón válida para autorizar a los altos responsables del régimen de Al Asad a gozar del beneficio de acceder al sistema financiero mundial", dijo el portavoz en una reunión de representantes de unos 50 gobiernos reunidos bajo el auspicio de Estados Unidos, Catar y Turquía.

"No encontramos ninguna razón valida para comprar petróleo sirio" y "no puede haber, claro, ninguna justificación al apoyo de la venta de armas al régimen de Asad", añadió, refiriéndose implícitamente a Rusia e Irán.

Susan Rice, embajadora de Estados Unidos en Naciones Unidas, estimó el 31 de mayo que, como último recurso, la comunidad internacional debería poder reaccionar fuera del Consejo de Seguridad de la ONU. Pero el secretario de Defensa estadounidense, Leon Panetta, afirmó el sábado que toda operación militar en Siria debería tener el aval de la ONU.

De todas formas, hasta ahora, Rusia y China, que tienen el poder de veto en el Consejo de Seguridad, han bloqueado las resoluciones que condenan a Damasco.

De hecho, ambos países reforzaron este miércoles su oposición a toda y cualquier propuesta de "intervención" o cambio de régimen en Siria.

Después de unos 15 meses de revuelta, la violencia en este país ya dejó un saldo de unas 13.400 personas muertas, en su mayoría civiles, de acuerdo con informaciones de la entidad opositora Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

La escalada de violencia ya motivó la huida de decenas de miles de sirios hacia países vecinos y creó una situación humanitaria crítica.