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  • AFP

El secretario general de la ONU Ban Ki-moon reconoció el viernes estar "indignado" por la muerte de siete cascos azules nigerinos en una emboscada en Costa de Marfil.

Los soldados fueron atacados cuando patrullaban entre dos poblados en el oeste del país ante los rumores de "inminentes ataques" en la zona.

Ban dijo a periodistas que otros 40 soldados de la ONU "se quedaron con los lugareños en esta región desfavorecida para protegerles del grupo armado" que llevó a cabo el ataque.

"Estos compañeros siguen en peligro", asumió.

El secretario general de Naciones Unidas pidió "al gobierno marfileño hacer todo lo posible para identificar a los que han perpetrado este ataque y rendirles cuentas".

"Estos valientes soldados han muerto al servicio de la paz", destacó Ban.

"Estoy indignado y condeno enérgicamente el ataque (y) presento mis más sinceras condolencias al gobierno de Níger así como a las familias de los cascos azules", declaró el líder de la organización internacional.

Los siete cascos azules nigerianos, que pertenecían a la Operación de Naciones Unidas en Costa de Marfil (ONUCI), fallecieron en "el primer ataque de este tipo" contra soldados de la ONU, explicó a la AFP un portavoz de la misión.

El Oeste de Costa de Marfil, la región más inestable del país, fue muchas veces escenario de ataques después del final de la crisis político-militar de diciembre 2010-abril 2011, que dejó unos 3.000 muertos en todo el país.