•   Río de Janeiro, Brasil  |
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  • EFE

La crisis económica no debe impedir los acuerdos que el planeta necesita para preservar sus recursos naturales y enfrentar la pobreza, denunciaron los países del ALBA (Alternativa Boliviariana de las Américas) en la conferencia Rio+20 que se celebra en Brasil.

"El mensaje de Rio tiene que trascender la coyuntura de las crisis económicas del capitalismo, la crisis no puede impedir un acuerdo para lo que el mundo necesita en los próximos 20 años", advirtió la jefa de la delegación de Venezuela, Claudia Salerno.

Los países del ALBA (Venezuela, Cuba, Bolivia, Nicaragua, Dominica, Ecuador, San Vicente y las Granadinas, y Antigua y Barbuda, que proponen un desarrollo crítico del capitalismo), se quejan de que los países ricos son más reacios a adoptar grandes decisiones y han dejado de aportar la ayuda al desarrollo que desembolsaban en el pasado.

"Están desmantelando la ayuda internacional y la quieren sustituir con caridad del sector privado", denunció el jefe de la delegación de Bolivia, René Orellana.

Los países en desarrollo reunidos en el G77 más China exigen un fondo de 30.000 millones de dólares por año para garantizar la transición hacia una economía verde.

Para asegurar esos recursos, "la responsabilidad principal recae sobre los países desarrollados, que tienen que garantizar financiación y transferencia de tecnología, tienen que cumplir con su deuda ecológica y su responsabilidad histórica", dijo la cubana Anayansi Rodríguez, directora de asuntos multilaterales del ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba.

Más de 190 países se reúnen en Brasil para buscar un acuerdo mundial para preservar el medio ambiente y la lucha contra la pobreza y uno de sus principales objetivos será lanzar una "economía verde".

El presidente boliviano, el indígena Evo Morales, pedirá a los presidentes la próxima semana que el acuerdo global por el medio ambiente "exprese el sentimiento de la naturaleza, de la Madre Tierra", explicó Orellana.