•   ST. PAUL, Minesota, EE.UU.  |
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  • AP

El Partido Republicano iniciará el lunes su convención nacional para nominar candidato presidencial a John McCain, pero el huracán Gustav, a miles de kilómetros de distancia, se ha vuelto anticipada e inesperadamente el protagonista.

Más de un millar de delegados arribaron el fin de semana a esta ciudad en medio de imágenes de televisión que muestran a decenas de miles de personas evacuando la costa del Golfo de México, particularmente el área de Nueva Orleans devastada por el huracán Katrina hace tres años.

El presidente George W. Bush, criticado por la tardía atención a los damnificados de entonces, dijo el domingo que el lunes viajará a la zona (a unos 3.000 kilómetros o 2.000 millas de la convención), por lo que su presentación aquí por la noche estaba en duda. Fuentes republicanas adelantaban que en caso de inasistencia, Bush se dirigiría a los asistentes vía satélite.

McCain, de 72 años, y Sarah Palin, de 44, la desconocida gobernadora de Alaska seleccionada como su candidata a la vicepresidencia, estarán también en el área que potencialmente resulte afectada por Gustav, convertido en el mayor huracán de su tipo en lo que va de la temporada.

En condiciones normales, los dos hubiesen estado en campaña en algún sitio en camino de la convención. Palin hablará el miércoles y McCain el jueves, en la aceptación de su nominación como abanderado de la campaña contra Barack Obama, nominado el jueves pasado por el Partido Demócrata en su convención de Denver.

Además de Bush, se había anunciado como oradores notables del primer día a la primera dama, Laura, el vicepresidente Dick Cheney, el gobernador de California Arnold Schwarzenegger y el senador demócrata-independiente Joe Lieberman. El domingo sólo figuraban momentáneamente como confirmados la primera dama y Lieberman.

Bush y los republicanos en general, que han estado en control del gobierno federal en los últimos ocho años, todavía suelen ser criticados por la forma improvisada con la que encararon a Katrina, que devastó Nueva Orleans y gran parte de la costa del Golfo en el estado de Misisipí.

Con ese antecedente, los dirigentes del partido temen que las escenas televisadas de celebraciones festivas en la convención pudieran generar más críticas mientras millares de estadounidenses encaran riesgos de destrucción de sus viviendas por vientos e inundaciones, y de su propia vida en el sureste de la nación.

Schwarzenegger, el actor convertido en político, había condicionado su asistencia a la convención no por Gustav sino por un pleito político en California con la legislatura estatal. Dijo que no vendría si los legisladores no llegan a un acuerdo sobre el presupuesto del estado, que ya tiene dos meses de atraso.

Cuando el lunes empiece la convención republicana a las 1920 GMT, difícilmente el presupuesto californiano estaría aprobado, por lo que Schwarzenegger sería otro ausente entre los 30 oradores del primer día.