Jorge Eduardo Arellano
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TRIVENIGANJ, India / AP
Aldeanos desesperados se abalanzaron hacia botes y otros saquearon hogares abandonados, al tiempo que las autoridades batallaban el domingo para rescatar a unas 700,000 personas que seguían atrapadas tras dos semanas de inundaciones que han convertido una sección del norte del país en un enorme lago.

En momentos en que los sobrevivientes de los más de 800 poblados y aldeas inundados dicen que los que siguen atrapados están sufriendo hambruna, las autoridades indias tomaron control de embarcaciones privadas el domingo para impedir que sus dueños hiciesen que las víctimas les pagasen para ser evacuadas.

“Intentábamos sobrevivir consumiendo sólo agua en los últimos 10 días, pero no es suficiente’’, dijo Asha Devi, de 27 años, mientras estaba agachada en la tierra junto al cadáver de su madre, que al parecer murió de hambre antes de poder ser rescatada.

Alrededor de 1 millón 200 mil personas han quedado desamparadas en las dos semanas desde que el río Kosi se desbordó en el vecino Nepal, modificando drásticamente de curso y derramando miles de millones de litros de agua en las planicies del estado indio de Bihar.