•  |
  •  |
  • END

WASHINGTON / AGENCIAS

Con miras a las próximas elecciones en los Estados Unidos, el presidente George Bush quiere brindar a la administración republicana la imagen de “vencedor” en la guerra contra el terrorismo mundial.

“El derrocamiento de Saddam Hussein era la solución justa”, ha reiterado con insistencia mientras sostiene que “el mundo se hace más seguro” porque “América funciona”. Según el mandatario, el aumento de las tropas americanas en Irak ha llevado a EU a “una importante victoria estratégica en la lucha contra el terrorismo”.

Asimismo, el mandatario ha señalado que la lucha contra los extremistas en Irak ayudó a prevenir nuevos atentados terroristas y que los Consejos --integrados por árabes y suníes-- se han despertado y han mancomunado esfuerzos con los militares norteamericanos en la lucha contra los terroristas de Al Qaeda.


Dice que no hay costo exagerado
Bush ha rechazado “las apreciaciones exageradas” del alto costo de la guerra en Irak. “Esos gastos son necesarios, si tomamos en cuenta el precio de la victoria contra nuestros enemigos en Irak”, declaró en cierta ocasión sin mencionar que en los cinco años de ocupación militar han muerto casi cuatro mil miembros del Ejército de Estados Unidos y que nadie puede el número de iraquíes muertos, que deben sobrepasar los centenares de miles.

En ese orden, Bush ha omitido comentar las búsquedas inútiles de las supuestas armas de destrucción masiva en Irak, que fue la causa principal para justificar la invasión de Estados Unidos y sus aliados.

Hay que destacar que el presidente Bush ha menospreciado las marchas antimilitaristas y las críticas encarnizadas de los demócratas en los Estados Unidos, quienes exigen un informe del gasto militar en la guerra de Irak. Según la dirección presupuestaria del Congreso de EU, esa aventura militar ha costado más de 600 mil millones de dólares.

El nominado al Premio Nobel de la Paz, el economista Josep Stiglits, ha calculado que el costo de la guerra en Irak alcanzará los tres billones de dólares tomando en cuenta los gastos para el tratamiento de los veteranos de guerra y las futuras pérdidas económicas.


La posición del Obama
El candidato a la presidencia de EU por el Partido Nacional Demócrata, Barack Obama, sostiene que la decisión de invadir Irak fue asumida por causas ideológicas y no por el uso del sentido común y los hechos.

En 2002, Obama, hablando en Carolina del Norte, dijo que en la ocupación de Irak la ideología predominó el sobre el pragmatismo, y prometió que si asume la presidencia de Estados Unidos terminaría con la guerra en Irak.

Por su parte, el candidato del Partido Republicano, John McCain, conserva la decisión de mantener el curso de la política del presidente Bush en Irak.


Conflicto no disminuye
Numerosos comentaristas de política exterior señalan que el conflicto en Irak no tiende a disminuir y que, por el contrario, aumentan los actos terroristas mediante el accionar de hombres suicidas.

Pese a los éxitos tácticos del ejército de EU y de los miembros de la coalición, la lucha clandestina en contra de la ocupación milita continúa y las constantes emboscadas y siembra de minas en contra de los militares norteamericanos continúan con firmeza.

Además, crece la tensión entre suníes y chiítas que se refleja en las refriegas armadas, el asesinato y el secuestro de las personas. Los iraquíes continúan huyendo de su país.

También agravan la situación las historias de las cárceles secretas de “Abu Grejb”. Los crímenes de guerra por parte de militares de la coalición y las cárceles secretas de la CIA han dañado seriamente la reputación internacional de EU, y le han mermado grandemente la pretensión de ser el ejemplo moral y el árbitro en el mundo.