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  • AFP

El emisario internacional Kofi Annan, quien propuso un plan para sacar a Siria de la crisis, que nunca pudo aplicarse, reconoció que en su misión “no ha tenido éxito” y aboga para que Irán desempeñe un papel en la resolución de la crisis que ayer sábado se cobró 60 vidas.

Además, el conflicto desbordó las fronteras sirias con El Líbano, en donde murieron dos personas más.

“Se hicieron muchos esfuerzos para intentar resolver esta situación de forma pacífica y política. Es evidente que no tuvimos éxito. Y quizá no haya garantía alguna de que lo vayamos a tener”, reconoció Annan en una entrevista con el periódico francés Le Monde.

“Pero ¿hemos estudiado alternativas? ¿Hemos puesto las otras opciones sobre la mesa? Le dije esto al Consejo de Seguridad de la ONU, añadiendo que esta misión no era indefinida en el tiempo”, añadió.

El ex secretario general de las Naciones Unidas afirma que Rusia, próxima al régimen del presidente sirio Bashar al Asad, tiene un papel clave, y él se declara favorable a asociar a Irán al debate. Al día de ayer, Moscú había bloqueado todas las iniciativas contundentes de acción internacional contra Damasco.

“Rusia tiene influencia pero no estoy seguro de que los acontecimientos dependan solo de Rusia (...). Irán es un actor. Debería formar parte de la solución. Tiene influencia y no podemos ignorarlo”, aseguró Annan.

Estadounidenses y europeos se opusieron a que Irán, aliado del régimen de Damasco, asistiera a la reciente conferencia de Ginebra sobre Siria, debido sobre todo al conflicto acerca del polémico programa nuclear iraní.

La entrevista salió publicada al día siguiente de una reunión en París de los Amigos del Pueblo sirio, en la que más de 100 países árabes y occidentales pidieron al Consejo de Seguridad de la ONU que adopte una resolución vinculante con amenazas de sanciones contra Damasco.

Por otra parte, en un informe, el secretario general de la ONU Ban Ki-moon recomendó que la misión de observadores de la ONU en Siria fuera “reorientada” hacia un rol más político, con un “componente militar reducido”.

Continúa la violencia

Pero a pesar de las declaraciones y la multiplicación de las reuniones internacionales, la violencia no amaina en Siria. Este sábado 60 personas murieron -31 civiles, 19 soldados y 10 rebeldes y desertores-, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, OSDH.

Según el OSDH, ya son más de 17,012 los muertos desde que comenzó en marzo de 2011 la revuelta contra Asad. De estos son 11,815 los civiles fallecidos, 4,316 miembros del Ejército y las fuerzas de seguridad y 881 desertores, indicó la ONG opositora a la AFP.