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  • AFP

La organización separatista armada vasca ETA, golpeada policialmente en los últimos días, se reafirmó este lunes en su decisión de renunciar a las armas, acusando España y Francia de "paralizar y obstaculizar el proceso" de abrir un diálogo, que rechazan París y Madrid.

"Además de mantener la decisión adoptada el 20 de octubre" de 2011 en que ETA anunció su renuncia a la violencia, la organización armada vasca acusa que "los gobiernos español y francés no han dado respuesta positiva alguna", en un comunicado enviado al diario independentista vasco Gara.

"Al contrario, además de rechazar el diálogo, han mantenido la estrategia de paralizar y obstaculizar el proceso", afirma la organización armada vasca, que acusa a "los servicios de inteligencia de las fuerzas armadas de España y Francia, diferentes jueces, asociaciones sedientas de venganza y determinados medios de comunicación" de querer frustrar una "oportunidad para la paz".

"Durante estos meses, hemos visto que la opción de la solución cuenta también con enemigos", asegura el comunicado, que llega después de que en los últimos días fueran detenidos en Gran Bretaña, Francia y España siete de sus activistas, ascendiendo a una veintena el número de detenidos desde que en octubre pasado ETA anunció su renuncia a las armas.

Cese definitivo

La organización armada vasca declaró el pasado 20 de octubre el "cese definitivo de su actividad armada", aunque sin entregar sus arsenales, y poco después se declaró dispuesta a negociar con los gobiernos de Madrid y París, reiterando este lunes su disposición.

"Estamos redoblando esfuerzos para abrir vías de diálogo, estrechando las relaciones con los agentes internacionales y llevando a cabo las adecuaciones internas que exige el proceso, entre otras, la constitución de la delegación de ETA" para un eventual diálogo.

ETA reclama especialmente una amnistía para sus presos, unos 700 que cumplen condena en cárceles españolas y francesas.

Sin embargo, el ejecutivo español, secundado por el gobierno francés, se niega a dialogar con la organización armada, a la que exige su disolución sin condiciones.

Por las buenas o las malas

"En estos momentos, el único comunicado que esperamos y que exigimos es el de su disolución incondicional. Se va a disolver por las buenas o por las malas", reiteró este lunes el ministro del Interior español, Jorge Fernández Díaz, antes de instar a ETA a que entregue las armas y disuelva "sus estructuras diezmadas y extraordinariamente debilitadas que mantiene en la clandestinidad".

El fiscal jefe de la Audiencia Nacional, principal instancia penal española, Javier Zaragoza, señalaba en junio pasado que ETA sigue contando con unos 50 miembros en activo.

"Las dificultades para trasladarse, para moverse, para conectar y para reagruparse y aprovisionarse de material que sirva para sus fines delictivos cada día son mayores y su debilidad operativa es muy importante en este momento", añadió Zaragoza.

Considerada como una organización terrorista por la Unión Europea y Estados Unidos, ETA ha sido responsable de 829 muertes en más de 40 años de atentados por la independencia del País Vasco.