•   Brasilia  |
  •  |
  •  |
  • EFE

La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, lamentó hoy la muerte del cardenal Eugenio de Araújo Sales, ocurrida la noche de este lunes en Río de Janeiro, y destacó la "preocupación social que siempre estuvo asociada a su trabajo eclesiástico".

El arzobispo emérito de Río de Janeiro falleció a los 91 años, a causa de un infarto agudo de miocardio.

Según Rousseff, muchas de sus iniciativas, entre las que citó la "Campaña de la Fraternidad" que la Iglesia católica realiza cada año en Brasil y volcada a ayudar a los más pobres, "han marcado la acción de la iglesia en todo el país".

La Confederación Nacional de los Obispos también manifestó su pesar por la pérdida de Araújo Sales y señaló que era actualmente "el más antiguo cardenal de la Iglesia católica".

En una nota oficial, el Episcopado también citó un párrafo de la Carta de San Pablo a los Corintios, el cual sostuvo que el arzobispo fallecido tenía como lema: "De muy buena gana daré lo que es mío y me daré a mi mismo por vuestras almas, aún cuando, amándolos más, sea menos amado por vosotros".

A las expresiones de dolor se sumó el papa Benedicto XVI, quien en un telegrama enviado al actual arzobispo de Río de Janeiro, Orano Joao Tempesta, se refirió a Araújo Sales como un "intrépido pastor", de quien valoró su servicio a la comunidad cristiana y, en especial, en favor de los desfavorecidos.