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  • EFE

Autoridades del Gobierno del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) se reunieron hoy en Caracas con el propósito de acabar con la diatriba que ha caracterizado la relación entre ambas instituciones y restablecer el "respeto político y personal".

"Hemos venido a expresar nuestra intención, más allá de los desacuerdos que ha habido entre ambos instituciones a lo largo de estos 13 años (de Chávez como presidente), de restablecer un clima de respeto institucional y también de respeto político y personal", dijo el vicepresidente del Ejecutivo, Elías Jaua, tras la reunión.

El presidente de la CEV, monseñor Diego Padrón, añadió en la rueda de prensa conjunta con Jaua que efectivamente la reunión se enmarcó en "la búsqueda de una relación que sea muy respetuosa y que vaya siempre por los canales institucionales".

Durante la comparecencia ante los periodistas Padrón usó el teléfono de Jaua para conversar con Chávez y se le escuchó saludarlo y comprometerse a reunirse próximamente con el jefe del Estado.

"Quiero agradecer públicamente la gentileza del presidente en llamar en este momento para ratificar lo dicho por el vicepresidente en relación a buscar una relación respetuosa por los canales institucionales. El que llamara significa que le da mucha importancia a este encuentro", añadió el prelado.
Chávez, en el poder desde 1999, busca otra reelección en los comicios presidenciales de octubre próximo.

Buscan comunicación y armonía
Jaua señaló que la intención del Gobierno es alcanzar con la jerarquía católica la misma "comunicación y armonía" que, subrayó, mantienen las autoridades gubernamentales "con la comunidad cristiana católica" e indicó que son "miembros de esta comunidad".

Casi la totalidad del pueblo venezolano "es cristiano y la mayoría es católica y apoya al Gobierno", remarcó Jaua y añadió que, por ello, "solo pide comprensión y respeto por parte de las autoridades de su Iglesia católica".

Aunque las declaraciones altisonantes son intermitentes desde el inicio de la gestión de Chávez, en febrero de 1999, la relación amenazó con la virtual ruptura hace dos años.

En julio de 2010 Chávez llamó "cavernícolas" a los prelados luego de que la CEV respaldara al cardenal Jorge Urosa, quien acusó al presidente de violar la Constitución y pretender instaurar una "dictadura comunista" escudándose en llevar al país hacia el "socialismo del siglo XXI".