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  • AFP

El conflicto entre campesinos y terratenientes que deja unos 60 muertos en tres años en el valle del Aguán, en el noreste de Honduras, se avivó este viernes con una nueva ocupación de agricultores, una cruenta batalla por la tierra que también libran en los tribunales.

Unos 200 campesinos ocuparon la finca Los Laureles, de cultivos de palma africana, en las afueras de la ciudad de Tocoa, pero “militares y policías los tienen cercados, no se sabe qué va a pasar allí”, afirmó anoche a la AFP el portavoz del Movimiento Unificado Campesino del Aguán, MUCA, Vitalino Álvarez.

“Los compañeros se tomaron la tierra porque no aguantan el hambre con sus familias”, dijo a radio Globo otra portavoz del movimiento campesino hondureño, Karla Zelaya.

Los enfrentamientos entre los guardias privados de los latifundistas y los campesinos que ocupan parte de sus tierras invocando la reforma agraria, han dejado al menos 60 muertos en los últimos tres años en el Aguán.

Dos miembros del MUCA están desaparecidos y los dirigentes responsabilizan a uno de los dueños de las fincas, el influyente agroindustrial Miguel Facussé, e incluso han pretendido ingresar a la fuerza a buscar los restos en una de las fincas, donde suponen que se encuentran enterrados.

Desalojados en varias ocasiones

Los campesinos ocuparon las fincas el nueve de diciembre de 2009 y a partir del ocho de enero de 2010 fueron desalojados por policías y militares en varias oportunidades pero siempre regresan.

El conflicto agrario en el país se agudizó tras el golpe de Estado del 28 de junio de 2009, con el cual se frustró un proceso de adjudicación de tierras que llevaba a cabo el derrocado presidente Manuel Zelaya.

El presidente Porfirio Lobo envió en agosto del año pasado un contingente de 1,000 policías y militares para tratar de pacificar la zona, pero los esfuerzos resultaron infructuosos.

El pasado 29 de junio, un juzgado despojó a Facussé y a otra terrateniente, Enrique Morales, de más de 2,082 hectáreas en tres fincas para entregarlas a miembros del Movimiento Campesino Reivindicador del Aguán, Marca.

Unos 200 policías llegaron ese día en camiones a las tres fincas y desalojaron pacíficamente a los guardias de los terratenientes.

Pero el pasado miércoles, los campesinos denunciaron en un comunicado que 300 efectivos de la Policía y el Ejército llegaron al Aguán encapuchados con pasamontañas y ametralladoras M-60 y desalojaron a los campesinos de la finca de Facussé, por orden de una corte de apelaciones.

“Al lugar se hicieron presentes las organizaciones campesinas de todo el sector, miembros del Frente Nacional de Resistencia Popular, FNRP,”, que es coordinado por el expresidente Zelaya, “logrando que los órganos de represión del Estado abandonaran la zona”.

Denunciaron que “las órdenes de desalojo fueron emitidas ilegalmente por la Corte de Apelaciones de La Ceiba y Francisco Morazán.

Pero el portavoz de la empresa de Facussé, Químicas Dinant, Roger Pineda, aseguró a la AFP que “con los abogados de la compañía fuimos a la Corte de Apelaciones enseñando las evidencias y la Corte aceptó eso y las cosas vuelven a como estaban” antes de que fallara el juzgado de primera instancia.

Indicó que la finca en disputa tiene 784 hectáreas y lamentó que otros campesinos se hayan posesionado este viernes de otras 520 hectáreas en Los Laureles.