•   Santiago de Chile / EFE  |
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Las confidencias del senador chileno Fulvio Rossi sobre que fuma marihuana y su propuesta de despenalizar el cultivo para uso propio, posibilidad que el Gobierno rechazó hoy de nuevo, han reabierto la controversia sobre las drogas en Chile.

"Una o dos veces al mes, más o menos, fumo. Y nunca he sentido desesperación, ansiedad. Nunca ha interferido en mi rendimiento profesional o intelectual", confesó el parlamentario socialista en una entrevista publicada el domingo por el diario La Tercera.

En ella, el senador considera que en el caso de la marihuana se deberían relajar ciertas prohibiciones para los adultos y aplicar las mismas restricciones que con el tabaco y el alcohol, de forma que se impida su consumo a los menores de 18 años.

Estas declaraciones han vuelto a agitar la controversia en el país, donde no está prohibido el consumo de marihuana, pero sí el cultivo de esa planta, mientras que el porte para uso personal puede ser sancionado con multas menores o la obligación de realizar trabajos comunitarios o someterse a programas de rehabilitación.

La directora del estatal Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (Senda), Francisca Florenzano, coincide con Rossi en que "ninguna droga es buena para un menor de edad".

Pero, según recordó, en el caso del alcohol, la legislación prohíbe su venta a menores de 18 años, y aun así el consumo entre la población escolar (hasta esa edad) alcanza el 56 %.

En cambio, el consumo de marihuana es del 15 % en ese mismo grupo etáreo (entre la población en general baja al 8 %).