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  • EFE

El Gobierno de Angela Merkel reaccionó a la decisión de la agencia de calificación Moody's de situar la deuda alemana en "perspectiva negativa" defendiendo la solidez de su economía, mientras la oposición responsabilizaba al Ejecutivo de la situación por dar por hecho la salida de Grecia de la zona euro.

La evaluación de Moody's, relativa a la deuda soberana de Alemania, Holanda y Luxemburgo, se ciñe a las perspectivas "a corto plazo" e ignora las relativas a "medio y largo plazo", indicaron fuentes de Finanzas, inmediatamente después de difundirse la decisión de la agencia.

Moody's mantuvo en esa evaluación la nota de máxima solvencia -o la triple A- para los tres países, pero modifica las perspectivas de "estable" por las de "negativa, a tenor de la vinculación de sus sistema bancario con las de los países con problemas de la zona euro.

La nota de la agencia fue difundida tras el cierre de Wall Street y el ministerio de Finanzas alemán respondió casi de inmediato con su comunicado, con la intención de dar un mensaje de calma antes de la apertura de los mercados europeos.

"La zona euro ha puesto en marcha una serie de medidas para conducir a una estabilización sostenible" de la situación, añadía el comunicado de Finanzas, para añadir que los riesgos de la zona euro "no son nada nuevo".

Se mantiene confianza de mercados
Alemania sigue "invariable" en una situación "económica sólida", argumentó Finanzas, con perspectivas de lograr en 2014 el objetivo de la estabilización presupuestaria.

El Ministerio de Finanzas hace hincapié en que "las perspectivas para Alemania son sólidas" y en que "la confianza de los mercados internacionales" en el país "es alta", como demuestra el bajo nivel que paga para recapitalizarse.

Asimismo trató de quitar hierro a la situación el ministro de Economía, Philipp Rösler, al restar importancia a la decisión de Moody's y afirmar que la economía del país "está en muy buena posición".

"La economía alemana está en una posición muy sólida", apuntó el ministro de Economía, en unas declaraciones al diario "Rheinische Post".

Rösler, del Partido Liberal (FDP), admitió que la situación a escala europea sigue marcada "por los riesgos conocidos", para insistir a continuación en que se han articulado las "medidas oportunas" para garantizar "a medio y largo plazo" la estabilización de la zona euro.

S&P baja la calificación a algunos bancos
Por su lado, la agencia de medición de riesgo Standard & Poor's ha bajado la calificación de la deuda subordinada emitida por algunos bancos de algunos países de la zona del euro.

Standard & Poor's informó hoy de que la bajada de la calificación refleja "nuestra lectura de la propuesta de la Comisión Europea (CE) de un marco para la resolución y recuperación bancaria", que reduce la probabilidad de que la deuda subordinada se beneficie del apoyo estatal hasta algo insignificante.

Una herramienta introducida en este marco permitirá al gobierno transferir parte de la carga financiera del rescate de un banco a los inversores.

La degradación afecta a la deuda subordinada no diferida del Banque et Caisse d'Epargne de l'Etat de Luxemburgo; del Nordea Bank, el Pohjola Bank y el Sampo Bank de Finlandia, del Nordea Bank, el SBAB Bank, el Skandinaviska Enskilda Banken, el Svenska Handelsbanken, el Swedbank y el Swedish Export Credit Corp. de Suecia, del DNB Bank de Noruega, y del Erste Group Bank, HYPO NOE Gruppe Bank, Oberoesterreichische Landesbank, Raiffeisen Bank International, Raiffeisen Zentralbank Oesterreich y UniCredit Bank de Austria.