•   Washington  |
  •  |
  •  |
  • AFP

Paraguay urgió este miércoles a la Organización de Estados Americanos (OEA) a que se pronuncie sobre si tomará o no medidas contra su país por la destitución del expresidente Fernando Lugo, y propuso una reunión extraordinaria al respecto para el 22 de agosto.

"Paraguay no puede estar esperando eternamente una decisión. Estamos siendo muy flexibles", dijo el embajador paraguayo en la OEA, Bernardino Saguier, durante una reunión del organismo continental en Washington.

Aunque reconoció que aún no hay consenso entre los países miembro, Saguier lamentó que la OEA aún no se pronuncie a más de 40 días de la destitución de Lugo mediante un juicio político sumario del Congreso, y su sustitución por el otrora vicepresidente Federico Franco.

Esa medida despertó condenas unánimes en la región.

Un grupo de países, liderado por Venezuela, Nicaragua, Ecuador y Bolivia, ha propuesto suspender a Paraguay de la OEA, pero otro grupo, entre ellos Estados Unidos, Canadá y México, pide sopesar cautelosamente cualquier decisión.

"A la fecha no se presenta aún el anhelado consenso para llegar a una conclusión positiva sobre este tema", lamentó el representante alterno de Panamá, José de Jesús Martínez.

"Para nosotros requiere una urgencia poder tomar una decisión sobre el tema y celebrar una reunión que sea concluyente" para darle "certeza" a Paraguay, dijo el embajador de México, Joel Hernández, quien como muchos representantes de los 34 países miembro apoyaron reunirse el 22 de agosto.

El presidente del Consejo Permanente, el órgano político de la OEA, el jamaiquino Stephen Vasciannie, prometió que la fecha de esa reunión sería confirmada "muy pronto", luego de que todos los países dieran su acuerdo.

La OEA ya ha realizado hasta tres reuniones extraordinarias sobre la situación en Paraguay.

El embajador paraguayo insistió este miércoles que en su país "rige la paz y tranquilidad, la situación es totalmente normal, rigen plenamente las instituciones, se respetan absolutamente todos los derechos humanos y políticos".

El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, quien encabezó una misión a Paraguay, se pronunció hace tres semanas en contra de que la organización suspenda al país, por las implicaciones económicas que le acarrearía.

La Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y el bloque económico Mercosur suspendieron a Paraguay hasta las próximas elecciones, como represalia por lo que algunos mandatarios de la región consideraron un golpe de Estado.