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  • AFP

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pidió este viernes a las grandes potencias que superen sus "rivalidades" y encuentren un "terreno de entendimiento" para poner fin al conflicto en Siria, que se ha convertido en una "guerra de poderes".

"Ahora que la situación sobre el terreno se ha agravado, los intereses inmediatos del pueblo sirio deben prevalecer sobre las rivalidades o las luchas de influencia", declaró Ban ante la Asamblea General, antes de la votación de una resolución sobre Siria.

La Asamblea aprobó por 133 votos a favor, 12 en contra y 31 abstenciones un texto que critica el fracaso del Consejo de Seguridad para lograr el cese del conflicto sirio, denuncia el bombardeo del ejército a ciudades rebeldes y reclama una transición política en el país.

La resolución también condenó "el uso por las autoridades sirias de armas pesadas, incluyendo el indiscriminado bombardeo de tanques y helicópteros" y pidió que el gobierno del presidente Bashar al Asad se abstenga de utilizar armas químicas.

El jefe de la ONU aseguró que los actores regionales e internacionales están "armando a un bando o al otro", mientras los combates entre el ejército y los rebeldes se han recrudecido en las últimas semanas en Damasco y Alepo (norte), la capital económica del país.

Ban dijo que los expertos temían hace 18 meses que si el régimen reprimía las manifestaciones pacíficas, el resultado sería la "radicalización, el extremismo y el terrorismo" del conflicto, así como una "guerra de poderes".

"Todas estas terribles previsiones se han confirmado", sentenció, lo que lleva a "la triste posibilidad de una guerra civil a largo plazo".

El secretario general de Naciones Unidas lamentó las "divisiones que paralizaron la acción del Consejo" sobre Siria, en referencia a los tres vetos de Rusia y China a resoluciones que buscaban imponer sanciones al régimen sirio.

"El conflicto en Siria es una prueba" para la ONU "que no debe fracasar", advirtió. "Quiero que todos mostremos al pueblo sirio y al mundo que hemos aprendido las lecciones (de la matanza) de Srebrenica", donde unos 8,000 musulmanes murieron en 1995 durante la guerra de Bosnia.

Ban también hizo referencia a Kofi Annan, que el jueves anunció su renuncia como enviado especial de la ONU y la Liga Árabe cuando finalice su mandato el 31 de agosto.

"Las claras divergencias en el seno del Consejo de Seguridad hicieron más difícil el trabajo" de Annan, proclamó el jefe de la ONU.

"No recibí todos los apoyos que merecía la causa. Hay divisiones en la comunidad internacional. Todo esto complicó mi tarea", justificó Annan, diplomático ghanés y ex secretario general de la ONU, cuyo plan de paz de seis puntos -que incluía un cese de los combates y una transición política- nunca fue aplicado.

Unas 20,000 personas han muerto desde el inicio de la rebelión contra el régimen en marzo de 2011, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, y unas 276,000 han huido del país, de acuerdo con datos de la ONU.